Mountain View, California, aprobó una medida temporal para frenar la instalación de centros de detención de ICE y proteger a los inmigrantes en Estados Unidos.
La ciudad de Mountain View, en California, aprobó una medida para suspender temporalmente la tramitación de solicitudes destinadas a instalar centros de detención migratoria en su territorio. La decisión busca impedir que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) establezca una instalación en la localidad, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
El Ayuntamiento de Mountain View aprobó por unanimidad una ordenanza de emergencia que establece una moratoria inicial de 45 días, hasta el 27 de noviembre, para las solicitudes de instalación de centros de detención, custodia o procesamiento de personas.
La disposición entró en vigor de inmediato y busca mantener las condiciones actuales mientras las autoridades evalúan cómo regular estos establecimientos mediante normas de uso del suelo. Según un informe municipal del 13 de octubre, la medida no afecta las operaciones policiales habituales ni las actividades de supervisión en escuelas, hospitales, guarderías y centros residenciales.
La concejala Ellen Kamei destacó la importancia de esta iniciativa para la comunidad. "Esto demuestra el gran compromiso que tenemos con la comunidad", afirmó durante la sesión, según informó San José Spotlight.
Aunque la restricción es temporal, el Ayuntamiento puede prorrogarla hasta por 22 meses y 15 días adicionales. Durante ese periodo, los funcionarios evaluarán alternativas para establecer normas permanentes que dificulten la instalación de centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos.
Aunque Mountain View no cuenta actualmente con centros de detención del ICE, sus autoridades buscan anticiparse a una posible instalación relacionada con las políticas migratorias federales. La nueva ordenanza se suma a otras medidas adoptadas por la ciudad para limitar el uso de propiedades municipales en operativos de inmigración civil.
Además, en junio, Mountain View respaldó una acción legal presentada por el fiscal general de California, Rob Bonta, y el condado de Santa Clara contra la construcción de un centro del ICE cerca de Gilroy. En septiembre, una jueza federal ordenó suspender temporalmente las obras hasta que se complete una evaluación ambiental.
El representante Sam Liccardo también presentó herramientas para que los gobiernos locales utilicen sus normas de zonificación con el fin de dificultar la construcción o adquisición de futuros centros de detención.
La estrategia de Mountain View consiste en definir expresamente qué instalaciones se consideran centros de detención, custodia o procesamiento, así como establecer restricciones para su uso. Con ello, la ciudad busca proteger a sus residentes, incluidos los inmigrantes indocumentados y las personas que podrían verse afectadas por futuras operaciones migratorias en Estados Unidos.
La medida no elimina por sí sola la posibilidad de que el Gobierno federal impulse proyectos de este tipo, pero permite a las autoridades locales ganar tiempo para evaluar restricciones legales dentro del ámbito de sus competencias.