Trump reconoció los excesos de su política migratoria, pero nombró a Stephen Miller, principal impulsor de las deportaciones masivas, como jefe de gabinete.
El presidente Donald Trump reconoció que su política de deportación masiva de inmigrantes en Estados Unidos fue "demasiado dura". La declaración se produjo durante una entrevista con CBS, pocos días después de que el Partido Republicano sufriera una derrota en las elecciones legislativas de mitad de mandato. Sus palabras reavivaron el debate sobre las medidas migratorias que afectan a los inmigrantes indocumentados y sus familias en el país.
Durante la entrevista con CBS, Trump fue consultado sobre las medidas de su administración contra los inmigrantes indocumentados. Su respuesta fue directa: "Pienso que fue demasiado dura", según informó la agencia Agence France-Presse (AFP), a partir de los fragmentos difundidos por la cadena estadounidense.
Aunque el mandatario ha recibido respaldo por reforzar la seguridad en la frontera sur de Estados Unidos, su campaña de deportaciones masivas ha generado numerosas críticas. Esta ofensiva migratoria, que busca expulsar a millones de personas sin estatus legal, también ha despertado preocupación entre las comunidades inmigrantes.
Pese a reconocer que las medidas migratorias fueron demasiado estrictas, Trump anunció el viernes el nombramiento de Stephen Miller como jefe de gabinete. El funcionario es uno de los principales promotores de la política migratoria de línea dura contra los inmigrantes en Estados Unidos.
El nombramiento de Miller refleja la intención de mantener una política migratoria estricta, a pesar de la derrota electoral republicana. Su respaldo a agentes federales de inmigración también ha generado críticas, especialmente después de que, a comienzos de este año, funcionarios federales dispararan y mataran a dos ciudadanos estadounidenses. El hecho desató cuestionamientos sobre los operativos migratorios impulsados por el Gobierno.
Las declaraciones de Trump sobre su política de deportaciones plantean interrogantes sobre el futuro de las medidas migratorias y sus efectos en los inmigrantes legales e indocumentados que residen en Estados Unidos.