Trump vincula la inmigración con la delincuencia y advierte de nuevas llegadas de indocumentados si los republicanos pierden las elecciones de medio término.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar duras acusaciones contra los inmigrantes y las ciudades santuario durante un mitin en Kentucky. En plena campaña para las elecciones de medio término, previstas para el 3 de noviembre, el mandatario vinculó la inmigración irregular con la delincuencia y advirtió que el ingreso de indocumentados aumentaría si los republicanos pierden el control del Congreso.
Durante un acto celebrado en el Truist Arena, ubicado en el campus de la Universidad del Norte de Kentucky, Trump pidió a sus seguidores que respaldaran a los candidatos republicanos y responsabilizó al Gobierno de Joe Biden por la entrada de millones de personas a Estados Unidos.
Según informó la agencia EFE, el mandatario comparó la llegada de inmigrantes con una "invasión militar" y aseguró que una victoria demócrata permitiría que se repitiera ese escenario. Asimismo, responsabilizó a la anterior administración por el aumento del costo de vida y de los precios de la energía, así como por el déficit comercial.
En su discurso, Trump insistió en sus señalamientos contra los inmigrantes, a quienes vinculó con delitos y problemas de salud mental, sin aportar pruebas que sustentaran esas acusaciones generalizadas. Asimismo, defendió las deportaciones y calificó de "héroes" a los agentes encargados de los operativos migratorios.
El presidente también pidió a los votantes que respaldaran a los republicanos como si su propio nombre figurara en las papeletas electorales, en un intento por movilizar a su base electoral y evitar que los demócratas ganaran terreno en el Congreso.
Los ataques verbales de Donald Trump contra los inmigrantes en Estados Unidos forman parte de una estrategia política que mantiene desde su primera campaña presidencial, en 2015. Desde entonces, el republicano ha situado la seguridad fronteriza y las deportaciones entre los ejes centrales de su discurso.
En Kentucky, el mandatario volvió a acusar a los demócratas de permitir la entrada de personas que, según afirmó, procedían de cárceles e instituciones psiquiátricas de otros países. También atribuyó a los inmigrantes miles de asesinatos, aunque durante el mitin no presentó pruebas que permitieran verificar esas afirmaciones.
Trump aprovechó el encuentro para criticar a los sectores progresistas y advertir sobre las posibles consecuencias económicas y migratorias de una eventual derrota republicana. Su discurso estuvo dirigido a mantener el respaldo de los votantes conservadores de cara a unas elecciones de medio término que podrían definir el control de la Cámara de Representantes y el Senado.
Mientras tanto, las operaciones migratorias impulsadas por su Gobierno han generado controversia debido a las denuncias de abusos, las muertes registradas en centros de detención y los incidentes en los que varias personas han resultado heridas o han fallecido durante los operativos.
Con este discurso, el presidente vuelve a situar la inmigración en el centro del debate electoral en Estados Unidos y refuerza un mensaje que presenta a los inmigrantes como una amenaza para la seguridad. Al mismo tiempo, busca capitalizar la preocupación por este tema para movilizar el apoyo a los candidatos republicanos.