Las redadas del ICE en California dejaron cinco vendedores ambulantes presuntamente detenidos y sembraron temor entre las familias inmigrantes.
Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en California han generado preocupación entre los inmigrantes en Estados Unidos. En las últimas semanas, los operativos se intensificaron en el Valle de San Fernando, donde se reportaron detenciones de vendedores ambulantes y padres de familia cerca de una escuela primaria. Esta situación mantiene en alerta a la comunidad inmigrante y ha impulsado a organizaciones locales a brindar orientación sobre sus derechos.
Los operativos migratorios se intensificaron durante la mañana del miércoles 21 de octubre en Sherman Way y otros puntos de Canoga Park, en Los Ángeles. Según testimonios recogidos por N+ Univision 34 Los Angeles, agentes federales llegaron a zonas donde trabajaban vendedores ambulantes, lo que llevó a varias personas a abandonar sus puestos.
Un testigo describió el temor que se vivió durante el operativo: "Escuché 'migra', 'migra', 'migra', y, cuando vi, había muchas personas corriendo. Olía a tortillas quemadas porque todos los vendedores se fueron y todo se estaba quemando".
De acuerdo con los reportes, al menos cinco vendedores ambulantes habrían sido detenidos durante el operativo. La presencia de los agentes generó momentos de pánico entre las personas que se encontraban en el lugar.
La preocupación también se extendió a Van Nuys, donde activistas y grupos de defensa comunitaria denunciaron la detención de al menos tres padres de familia mientras esperaban para recoger a sus hijos en una escuela primaria. "Había mucha fila para sacar a los niños. Las personas estaban muy asustadas. Mi hermanita me dijo que había muchos niños adentro, preocupados y llorando", relató una mujer.
El aumento de las operaciones migratorias ha movilizado a organizaciones como Valley Defense y Unión del Barrio, que distribuyen folletos informativos y orientan a los residentes sobre sus derechos constitucionales ante posibles intervenciones de agentes federales.
Los activistas recomiendan mantener la calma y recordar que las personas tienen derecho a guardar silencio ante las autoridades migratorias. Mientras tanto, algunos residentes aseguran que temen salir a trabajar o realizar sus actividades cotidianas debido a la presencia de vehículos federales en sus vecindarios.
Paul Ramírez, integrante de Valley Defense, advirtió que los operativos han aumentado durante las últimas semanas en el marco de la Operación Safe California, impulsada por la administración del presidente Donald Trump. "Hemos visto más redadas de inmigración en estas últimas semanas con la Operación Safe California que lanzó la administración de Trump. Vimos últimamente que salen más y más carros del edificio del ICE por las mañanas para ir a las redadas", afirmó.
Este panorama mantiene en alerta a los inmigrantes legales e indocumentados en California, un estado que cuenta con políticas de protección para las comunidades migrantes. Aunque estas medidas limitan la colaboración de las autoridades locales en determinadas acciones federales de inmigración, no impiden que el ICE realice operativos dentro de su jurisdicción.
Las recientes denuncias han reavivado la preocupación entre los residentes del Valle de San Fernando, especialmente entre las familias y los trabajadores que dependen de sus actividades diarias para mantener sus hogares.