El esposo de una enfermera india desaparecida en California fue arrestado por asesinato tras el hallazgo de restos calcinados y contradicciones en su relato.
La desaparición de Jasmine Gill, una enfermera india de 30 años que vivía en Sacramento, California, dio un giro estremecedor después de que su esposo, Gurinder Gill, asegurara que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se la habían llevado de su casa. Sin embargo, las autoridades descartaron que se hubiera llevado a cabo dicho operativo y, días después, confirmaron que los restos humanos calcinados hallados en el condado de El Dorado pertenecían a la mujer. El caso siguió con el arresto de su esposo, acusado de asesinato, en el marco de una investigación que conmocionó a la comunidad.
El caso de Jasmine Gill comenzó a investigarse después de que su familia denunciara su desaparición. Según la información difundida por las autoridades y recogida por N+ Univision, la mujer fue vista por última vez en su vivienda, ubicada en Sacramento, el 30 de septiembre de 2026.
Según la versión de Gurinder Gill, su esposa había salido a revisar el correo cuando, supuestamente, agentes de inmigración se la llevaron. Su relato generó preocupación en un contexto de incertidumbre para la población inmigrante en Estados Unidos, especialmente por las medidas migratorias impulsadas durante la administración de Donald Trump.
No obstante, los investigadores decidieron verificar la versión del hombre y se pusieron en contacto directamente con el ICE. La agencia confirmó que no había llevado a cabo ningún operativo en la vivienda de la pareja, lo que puso en entredicho la explicación de Gurinder Gill sobre la desaparición de su esposa.
Las investigaciones también revelaron que Jasmine y Gurinder atravesaban un proceso de divorcio y mantenían una disputa por la custodia de sus hijos. Aunque estos antecedentes no demostraban por sí solos lo sucedido, los detectives los consideraron parte del contexto para reconstruir los últimos días de la enfermera.
Mientras continuaba la búsqueda, el 1 de octubre de 2026 se hallaron restos humanos calcinados en el condado de El Dorado, cerca de Sacramento. Posteriormente, las autoridades confirmaron que correspondían a Jasmine Gill.
El hallazgo cambió por completo el rumbo de la investigación. Lo que inicialmente se había presentado como una posible detención por parte de agentes federales pasó a investigarse como un presunto homicidio, mientras los detectives intentaban esclarecer las circunstancias de la muerte de la mujer.
Las autoridades detectaron inconsistencias en las declaraciones de Gurinder Gill. Sin embargo, la información oficial no precisó cuáles eran las contradicciones ni hizo públicas todas las pruebas recopiladas durante la investigación.
Con los nuevos elementos de la investigación, los detectives de homicidios obtuvieron una orden de arresto contra el esposo de Jasmine. El miércoles 14 de octubre de 2026, Gurinder Gill fue localizado y detenido. Ese mismo día, las autoridades ejecutaron órdenes de registro en dos viviendas vinculadas a él.
Según la información oficial, Gurinder fue ingresado en la cárcel principal del condado de Sacramento, acusado de asesinato y sin derecho a fianza. El 16 de octubre, el sargento Edward Igoe, portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Sacramento, informó públicamente sobre los avances de la investigación.
La investigación permitió descartar la presunta intervención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y centrar la atención en las circunstancias de la muerte de Jasmine. Sin embargo, la información disponible no detalla las circunstancias del crimen ni las pruebas específicas que sustentan la acusación.
Más allá de la investigación criminal, la muerte de Jasmine dejó una profunda herida en su familia. La enfermera era madre de un bebé de apenas ocho meses y, según sus seres queridos, aspiraba a construir una vida más segura y estable para ambos.
La campaña de recaudación de fondos difundida en GoFundMe describe a Jasmine como una hija dedicada, una hermana afectuosa, una enfermera comprometida con su profesión y una madre que anhelaba brindar un futuro mejor a su hijo. Su historia estuvo marcada por la adversidad desde temprana edad, pues perdió a su padre cuando era niña y creció bajo el cuidado de su madre, quien trabajaba como enfermera en India para sacar adelante a sus dos hijos. Inspirada por su esfuerzo y dedicación, Jasmine decidió seguir sus pasos y ejercer la misma profesión.
Según sus familiares, Jasmine intentaba divorciarse para iniciar una nueva etapa junto a su bebé. Sus seres queridos describieron ese proceso como un esfuerzo por alcanzar una vida con mayor libertad, seguridad y mejores condiciones para ambos.
La campaña tiene como objetivo recaudar fondos para apoyar a la madre de Jasmine y a su hijo, cubrir los gastos funerarios y trasladar sus restos a India. Asimismo, busca contribuir a los gastos relacionados con el cuidado del bebé, su bienestar a largo plazo y las necesidades legales de la familia.
Los organizadores señalaron que cualquier monto recaudado que exceda los gastos inmediatos se destinará a brindar apoyo al niño y a su abuela materna.
Mientras el proceso judicial sigue su curso, la familia intenta sobrellevar una pérdida que ha cambiado sus vidas para siempre. El caso de Jasmine también pone de relieve la importancia de verificar la información sobre desapariciones antes de vincularlas con operativos migratorios sin pruebas que lo respalden.