Más de 55 detenidos murieron bajo custodia de ICE en 19 meses, lo que genera preocupación por las condiciones de los centros migratorios en EE. UU.
Las muertes de inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) generan preocupación por las condiciones de los centros de detención y la atención médica que reciben los extranjeros en Estados Unidos. Según los registros oficiales, se reportaron 57 fallecimientos entre el 23 de enero de 2025 y el 23 de agosto de 2026, durante el segundo mandato de Donald Trump. Estas cifras mantienen bajo escrutinio el sistema de detención migratoria, donde los inmigrantes indocumentados permanecen mientras enfrentan sus procesos migratorios.
Entre los centros donde se reportaron fallecimientos figuran Adelanto ICE Processing Center, en California; Krome North Service Processing Center, en Florida, y Camp East Montana, en Texas. Sin embargo, las cifras disponibles abarcan distintos periodos y metodologías, por lo que no permiten establecer un ranking oficial definitivo de los establecimientos con más muertes.
Los datos evidencian la importancia de supervisar las condiciones de cada centro de detención del ICE y garantizar que los inmigrantes reciban atención médica adecuada durante su permanencia bajo custodia.
Un informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights advirtió sobre el aumento de la mortalidad durante el primer año del segundo mandato de Trump. Según sus cálculos, la población detenida por el ICE pasó de aproximadamente 40.000 a más de 71.000 personas, lo que representa un incremento del 77%. En ese mismo periodo, la tasa de mortalidad aumentó cerca del 140%.
Physicians for Human Rights también examinó los registros médicos disponibles de 39 personas que fallecieron bajo custodia durante ese primer año. La revisión identificó posibles deficiencias en la atención sanitaria, aunque la información pública no permitió establecer conclusiones definitivas sobre todos los casos.
Uno de los fallecidos fue Maksym Chernyak, ciudadano ucraniano de 44 años que sufrió un accidente cerebrovascular mientras permanecía detenido. Las organizaciones señalaron que las demoras en su traslado a un centro con atención especializada probablemente contribuyeron a su fallecimiento.
Otro caso fue el de Lorenzo Antonio Batrez Vargas, de 32 años, quien falleció bajo custodia del ICE en 2025 tras ser diagnosticado con COVID-19 y permanecer 12 días en aislamiento. Según el informe, su familia solicitó información sobre su detención, el tratamiento que recibió y las circunstancias de su muerte, pero, a comienzos de mayo de 2026, aún no había recibido documentación adicional.
La información recopilada por las organizaciones de derechos humanos y los registros oficiales mantiene la atención sobre las condiciones de los centros de detención migratoria en Estados Unidos. Tanto los inmigrantes indocumentados como las demás personas detenidas necesitan garantías de seguridad y acceso oportuno a servicios médicos, independientemente de su situación migratoria.