Autoridades federales reanudan redadas contra inmigrantes indocumentados en áreas clave de California, generando preocupación y resistencia en las comunidades locales.
Únete a nuestro canal de WhatsAppEl Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en colaboración con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), ha incrementado sus operaciones en áreas urbanas de California. Estas acciones forman parte de la Operación Salvaguarda, iniciada en enero de 2025, cuyo objetivo es identificar y deportar rápidamente a inmigrantes sin estatus legal, especialmente en ciudades santuario de Estados Unidos que limitan la cooperación con autoridades federales.
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En respuesta a estas redadas, activistas y miembros de la comunidad inmigrante han organizado esfuerzos para contrarrestar las operaciones del ICE. En Los Ángeles, por ejemplo, se han formado coaliciones de autodefensa comunitaria que buscan alertar y proteger a los residentes ante posibles detenciones. Además, se han desarrollado aplicaciones móviles para notificar en tiempo real sobre la presencia de agentes migratorios en determinadas áreas, permitiendo a las personas tomar precauciones.
Asimismo, las autoridades en Estados Unidos han enfatizado que estas operaciones se centran en individuos con antecedentes criminales o con órdenes de deportación pendientes. Sin embargo, se han reportado casos donde personas sin historial delictivo han sido detenidas, generando críticas y preocupaciones sobre posibles violaciones a los derechos civiles.
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes recomiendan a las personas conocer sus derechos y no abrir la puerta a agentes sin una orden judicial válida. Además, sugieren no proporcionar información personal sin la presencia de un abogado y documentar cualquier interacción con las autoridades migratorias.
Mientras tanto, líderes locales y estatales han expresado su oposición a estas redadas, argumentando que generan miedo y desconfianza en las comunidades, afectando la cooperación con las fuerzas del orden y la seguridad pública en general. Algunos gobiernos locales han reafirmado su compromiso de ser ciudades santuario, negándose a colaborar con las autoridades federales en la aplicación de leyes migratorias.
La situación continúa evolucionando, y se anticipa que las tensiones entre las autoridades federales y las comunidades locales en Estados Unidos persistan mientras se llevan a cabo estas operaciones. Es crucial que los individuos potencialmente afectados se mantengan informados y busquen asesoría legal adecuada para proteger sus derechos.