Philippe Coutinho era la principal figura del Liverpool incluso por encima de otros cracks como Mohamed Salah, Sadio Mané y Roberto Firmino. Sin embargo, a pesar de los consejos del entrenador Jürgen Klopp, en enero del 2018 decidió mudarse al Barcelona solicitando el 'transfer request' (permiso en Inglaterra que obliga al equipo dueño de su pase para poder negociar con otro club) y, por este motivo, la directiva Red -con mucho dolor- aceptó los 160 millones de euros (178 millones de dólares) para finalizar su traspaso. Ese dinero después serviría para contratar al defensor Virgil van Dijk y al portero Allison.
"Todos saben que quería venir de todas las maneras. No fue posible en verano, pero trabajamos para que pudiera hacerse en invierno. Hablaba mucho con Suárez y Paulinho, los dos a los que más conocía. Neymar me ha escrito para desearme suerte", dijo Coutinho durante una entrevista al programa "Fora de Joc" de 8tv el 5 de febrero del 2018.
Luego el brasileño acotó lo siguiente: "Tengo muchísimas ganas de ganar títulos grandes. Fue uno de los motivos que me hizo fichar por el Barcelona. Quiero ganar todos los que pueda, no tengo preferencias".
Pasó más de un año y Philippe Coutinho no ha podido ganar la Champions League con el Barcelona y, además, sería declarado transferible por su bajo rendimiento y la pésima relación que lleva con la hinchada blaugrana.
Pasó el tiempo y, sin Philippe Coutinho, el Liverpool consiguió conquista la Champions League.
Ahora, el presidente del cuadro inglés Tom Werner recordó el caso Coutinho cuando ofreció declaraciones al portal "Liverpool Echo".
“Quería acordarme de Coutinho, se fue de Liverpool, tratamos de convencerlo de que el club iba en la dirección correcta y podía experimentar grandes noches de Champions si se quedaba, pero se fue al Barcelona y ahora se arrepiente de su decisión”, dijo Tom Werner.