El organismo denuncia presuntos abusos en operativos migratorios y nuevos casos de violencia que aumentan la presión sobre la agencia migratoria.
Las acciones llevadas a cabo por las autoridades de control migratorio han provocado una grave crisis institucional en Estados Unidos. Una investigación reciente puso de manifiesto la existencia de prácticas abusivas y recurrentes durante los operativos desarrollados en distintos espacios públicos y comunidades del país. Ante esta situación, diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos han solicitado una revisión profunda de las medidas implementadas y una reforma de las políticas migratorias actuales.
De acuerdo con un reporte difundido por AFP News, la presión social y legal aumenta rápidamente tras registrarse recientes tiroteos y agresiones contra inmigrantes y ciudadanos estadounidenses a manos de oficiales encapuchados.
Los incidentes violentos encendieron las alarmas en diversas comunidades del país. Hace pocos días, un operativo en Austin, Texas, terminó con un migrante venezolano herido por los disparos de un agente federal. Este hecho se suma a la indignación nacional provocada por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, quienes fueron abatidos en plena vía pública y a plena luz del día en Mineápolis, mientras presenciaban intervenciones de las fuerzas de seguridad.
Frente a esta escalada, Amnistía Internacional instó a desmantelar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. La organización sostiene que los operativos callejeros realizados por personal armado y con el rostro cubierto no garantizan la seguridad pública, sino que exponen a la población a un riesgo constante.
La investigación que sustenta este reclamo recopila más de 150 testimonios obtenidos en ciudades clave como Chicago, Nueva Orleans, Mineápolis y Washington. El análisis concluye que las tácticas empleadas contra los inmigrantes no constituyen casos aislados, sino que responden a un patrón recurrente dentro del actual sistema de detenciones y deportaciones masivas.
"ICE está fundamentalmente roto y no puede repararse. Para que el Gobierno de Estados Unidos cuente con un sistema de aplicación de las leyes de inmigración que cumpla con el derecho y las normas internacionales de derechos humanos, es necesario abolir el ICE", afirmó Nadia Daar, directora ejecutiva de la organización en Estados Unidos, según AFP News.
El informe advierte que las directrices migratorias vigentes establecen un esquema de expulsión a gran escala, impulsado por discursos xenófobos, cuyo objetivo sería maximizar la detención de refugiados y solicitantes de asilo. Ante este panorama, defensores de los derechos civiles insisten en que ICE debe ser abolido para dar paso a un modelo que respete los estándares internacionales y garantice la protección de los derechos humanos.