México y Estados Unidos iniciaron la Operación Espejo en la frontera, en respuesta a reportes de disparos en la zona. ¿Qué significa ello?
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, comunicó este lunes 5 de octubre que ha solicitado al gobierno de Estados Unidos evidencias que respalden las afirmaciones sobre presuntos disparos provenientes de territorio mexicano dirigidos a miembros de la Guardia Costera estadounidense en el Río Bravo.
La presidenta de México, en una reciente conferencia de prensa, decidió referirse a las últimas declaraciones del embajador de Estados Unidos en el país azteca, Ronald Johnson, quien vinculó el despliegue de tropas mexicanas en la frontera con un incidente de disparos reportados cerca de Garceno, Texas.
La mandataria enfatizó públicamente que, a pesar de las afirmaciones sobre los disparos desde el territorio mexicano, no se ha presentado evidencia que respalde tales acusaciones. "Hemos solicitado todas las pruebas de que esto fue así, porque no tenemos evidencia", afirmó.
Ante la falta de pruebas sobre el presunto tiroteo, las secretarías de Defensa Nacional y de Marina han decidido implementar la “Operación Espejo”, un operativo destinado a prevenir cualquier eventualidad y garantizar la seguridad en la región.
Este despliegue militar contempla la movilización de 500 efectivos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, así como la utilización de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea Mexicana, drones y equipos antidron.
Según la líder de México, las tropas se posicionarán en los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, con el objetivo de fortalecer la vigilancia en la zona fronteriza con EE. UU.
Por su parte, las secretarías de Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores aclararon que esta medida se enmarca dentro de los mecanismos de cooperación militar establecidos con Estados Unidos desde febrero de 2025. El propósito fundamental de esta colaboración es la lucha contra el tráfico de drogas y la trata de personas.