Donald Trump, presidente de EE. UU., asistirá a la final del Mundial el 19 de julio en Nueva Jersey para entregar el trofeo, según confirmó la FIFA.
Según informó ESPN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendrá un papel destacado en la ceremonia de la final del Mundial 2026 de la FIFA. Está previsto que el mandatario entregue el trofeo al equipo campeón el 19 de julio en Nueva Jersey, lo que supone una ruptura con el protocolo habitual de la organización y otorga un protagonismo político poco común en el cierre del torneo. Esta decisión ha despertado interés a nivel internacional.
Mundial 2026
De acuerdo con ESPN, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que Donald Trump participará directamente en la entrega del trofeo al equipo campeón, junto al propio dirigente del fútbol mundial. "Estaremos junto al presidente [Trump] disfrutando de la final y entregando el trofeo al ganador, por supuesto, juntos", señaló Infantino en declaraciones a Fox & Friends, al destacar que ambos estarán "todo el tiempo" compartiendo el acto protocolar.
Este esquema representa un cambio respecto de las últimas ediciones del torneo, como Rusia 2018 y Qatar 2022, en las que el trofeo fue entregado únicamente por el presidente de la FIFA. Sin embargo, en el pasado también se registraron ceremonias con jefes de Estado involucrados, como ocurrió con el rey Juan Carlos en 1982 o la reina Isabel II en 1966, lo que refuerza el carácter histórico de la decisión.
La participación de Donald Trump en la final del Mundial 2026 en Estados Unidos también se enmarca en un debate más amplio sobre decisiones recientes de la FIFA. Infantino defendió las pausas de hidratación implementadas en el torneo debido al calor, y aseguró que se aplican en igualdad de condiciones para todos los equipos.
“Es muy importante poder tener un momento para descansar un poco”, explicó el dirigente, quien rechazó que estas medidas respondan a intereses comerciales. Aseguró que se trata de una decisión exclusivamente deportiva para proteger a los jugadores durante un calendario exigente, con partidos cada pocos días.
Las pausas de alrededor de tres minutos generan críticas por su impacto en el ritmo del juego, aunque la FIFA insiste en que buscan garantizar la equidad en todas las sedes del torneo. Gianni Infantino también destaca la intensidad del campeonato y el ambiente en las ciudades de Norteamérica, y subraya el papel clave del Mundial 2026 como antesala del crecimiento del fútbol en la región.