En estos momentos, a puertas de lograr el título del Clausura y el pase a la semifinal, no se pueden tomar decisiones con la cabeza caliente. Hernán Torres, entrenador de Melgar, dio un paso atrás y decidió continuar al mando del combinado arequipeño.
El estratega colombiano se reunió con la directiva para expresarle su molestia por el trabajo de los árbitros que, según su criterio, estarían perjudicando a Melgar. Como se recuerda, en el último partido ante Unión Comercio, el FIFA Michael Espinoza expulsó a Jhon Narváez y Pablo Míguez.
La administración le pidió calma al entrenador. No es lo más recomendable patear el tablero y menos cuando están tan cerca de lograr objetivos deportivos. Torres entendió el mensaje, reconoció que se pasó de revoluciones al poner su cargo a disposición por un tema arbitral y decidió seguir con el buzo mistiano.
Este jueves, Melgar visita a UTC de Cajamarca y un triunfo los dejaría a un paso del título del Clausura.