El potente disparo que poseía Teodoro “Lolo” Fernández es incomparable dentro de la historia del fútbol peruano. El “Cañonero” era famoso en su época por romper las redes rivales, desmayar arqueros y rajar travesaños con los impactos de cada cañonazo. Gracias a esa virtud se inmortalizó en el Sudamericano de 1941.
En aquel torneo desarrollado en Chile del 2 de febrero al 4 de marzo, el delantero nacional sorprendió a propios y extraños con un golazo que quedó impregnado en la memoria de las generaciones amantes del deporte rey.
Los dos primeros partidos de la bicolor en el torneo fueron con derrotas: ante Chile (1-0) y Argentina (2-1). “Lolo” intentó vulnerar las vallas rivales en esos partidos, pero no lo logró.
Sin embargo, su revancha se produjo en el tercer encuentro del Sudamericano y marcó un “hat trick” ante Ecuador. El primero de la tarde fue simplemente inolvidable: falta para Perú en la mitad de la cancha, el “Cañonero” se replegó unos metros con el objetivo de cobrar un tiro libre, se adueñó del balón y lanzó un zapatazo inatajable para el portero. Golazo.
Nadie creía lo que había visto, algo inédito en tierras chilenas, ver a un futbolista anotar un gol desde el círculo central con un “cañonazo”. El pueblo chileno simplemente se paró y aplaudió a “Lolo”. El viejo Estadio Nacional de Santiago quedó perplejo y, al reaccionar, festejó el bombazo.
Al final Perú goleó 4 a 0 y quedó tercero del torneo, pero el golazo de “Lolo” fue lo más recordado del certamen.