Casi 200 millones de estadounidenses se preparan para una megatormenta con fuertes nevadas, vientos peligrosos y posibles interrupciones masivas de vuelos.
Alerta: Una intensa tormenta de hielo se dirige a gran parte de Estados Unidos entre el domingo 15 y el lunes 16 de marzo, generando preocupación entre meteorólogos y autoridades. Se espera que este sistema climático se fortalezca rápidamente mientras avanza desde el centro del país hacia el este, provocando ventiscas, tormentas eléctricas, lluvias torrenciales, vientos peligrosos y un marcado descenso de las temperaturas.
La tormenta podría causar apagones masivos.
PUEDES VER: RIESGO TOTAL para inmigrantes en EE. UU.: lo que ICE confesó sobre sus MÉTODOS DE BÚSQUEDA de indocumentados
Casi 200 millones de personas podrían verse afectadas, lo que lo convertiría en uno de los eventos meteorológicos más severos del año hasta ahora, con posibles interrupciones en vuelos, cortes de electricidad y dificultades para viajar.
Los pronósticos indican que el Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos recibirán los mayores impactos de la tormenta, con nevadas intensas y ventiscas significativas. Entre los estados con mayor riesgo se encuentran:
En algunas zonas, como Minneapolis, Green Bay y la Península Superior de Michigan, podrían acumularse entre 1 y 3 pies de nieve, lo que dificultaría la movilidad y aumentaría el riesgo en carreteras y áreas urbanas.
Los meteorólogos advierten que el lunes 16 será crítico para el norte del país, con una combinación de nieve intensa, fuertes vientos y aire ártico que podría generar ventiscas de visibilidad casi nula en el valle del río Mississippi y la región de los Grandes Lagos. Las temperaturas podrían caer a niveles de un solo dígito o incluso por debajo de cero.
Además, el transporte aéreo enfrentará interrupciones masivas, con miles de vuelos retrasados o cancelados en importantes hubs, como:
Los expertos también alertan que la tormenta podría convertirse en un ciclón bomba si la presión atmosférica disminuye rápidamente, intensificando aún más los vientos y las precipitaciones. La absorción de humedad del Pacífico, del Golfo de México y del Atlántico aumentará la intensidad de lluvias, nevadas y tormentas eléctricas a medida que el sistema avance hacia el noreste.