El centro de detención "Alligator Alcatraz" en Florida cerró tras casi un año de críticas por derechos humanos y el traslado de numerosos inmigrantes.
Un centro de detención de inmigrantes en Florida, construido en una zona aislada de los Everglades y conocido popularmente como "Alligator Alcatraz", fue cerrado tras casi un año de operación. El anuncio fue realizado por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, en medio de críticas por las condiciones reportadas dentro de la instalación y por el traslado de miles de inmigrantes en Estados Unidos a otros centros. La información fue difundida por la agencia Associated Press.
De acuerdo con Associated Press, el denominado centro de detención de ICE en Florida fue objeto de múltiples denuncias por parte de inmigrantes y organizaciones defensoras de derechos humanos. Los reportes describían un entorno precario, con problemas de higiene, dificultades de acceso a abogados y condiciones consideradas inadecuadas para la permanencia de personas bajo custodia.
Según la misma fuente, los detenidos habrían relatado situaciones como alimentos en mal estado, presencia de insectos, inundaciones en las instalaciones y fallas en los servicios sanitarios. Defensores de inmigrantes en Estados Unidos calificaron el espacio como inseguro y cuestionaron su uso como centro de detención temporal.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, sostuvo que la instalación cumplió un rol temporal dentro de la estrategia migratoria del estado. "Cumplió su propósito durante ese tiempo", afirmó el mandatario republicano en conferencia de prensa, según Associated Press.
DeSantis señaló además que el centro fue clave en los operativos migratorios en Florida, asegurando que miles de inmigrantes fueron procesados y deportados desde la instalación. Sin embargo, abogados y defensores de inmigrantes en Estados Unidos denunciaron traslados repentinos hacia otros estados como California, Texas, Arizona y Luisiana, lo que generó preocupación entre familias y representantes legales.
La instalación, ubicada en una pista de aterrizaje remota en los Everglades, fue construida rápidamente durante la administración de DeSantis y el debate político la mantuvo en el centro de la polémica migratoria. Mientras el gobierno estatal defiende su uso, organizaciones sociales insisten en que el cierre no repara el impacto sufrido por los inmigrantes en Florida durante su funcionamiento.