Agentes vigilan paraderos y estaciones de pesaje mientras el gobierno de Trump espera el fallo sobre revocar licencias a 200,000 conductores.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) intensificó sus intervenciones en la red vial de Estados Unidos mediante despliegues sorpresa dirigidos al sector del transporte de carga comercial. Agentes federales están interceptando a conductores en puntos de parada obligatoria, como básculas, zonas de descanso e instalaciones de servicio. Según informes de NBC News y Noticias Telemundo, estas acciones forman parte de la estrategia del Departamento de Seguridad Nacional para endurecer el escrutinio sobre los inmigrantes en Estados Unidos que trabajan en el traslado de mercancías.
Las intervenciones en ruta han generado una marcada conmoción entre los trabajadores del gremio en Estados Unidos. Registros audiovisuales analizados por NBC News documentan a funcionarios solicitando documentos de identificación, permisos de conducción e historial de permanencia en el país. Diversos metrajes captan el momento en que algunos conductores son sometidos y trasladados bajo custodia cerca de las unidades de carga.
Exfuncionarios del sector señalan que este tipo de operativos busca elevar con rapidez las cifras de detenciones al intervenir en lugares donde los conductores deben hacer paradas técnicas obligatorias.
Críticos de la medida sostienen que se prioriza la cantidad de arrestos en lugar de la identificación de amenazas reales a la seguridad pública.
En el ámbito judicial, un tribunal de apelaciones examina la validez de la normativa promovida por la Administración federal para revocar las licencias de conducir comerciales (CDL) a cerca de 200,000 camioneros extranjeros. La agencia reguladora del transporte de carga argumenta la falta de antecedentes de conducción de los países de origen como motivo central de la restricción, mientras que la defensa sostiene que la norma restringe de forma arbitraria a profesionales que llevan años operando con un historial limpio en las carreteras estadounidenses.
El debate regulatorio pone de manifiesto la creciente tensión en una industria donde casi una quinta parte de los conductores son nacidos fuera del país: