Vecinos y organizaciones civiles se oponen en Carolina del Norte a reabrir una antigua prisión como centro de detención de ICE para 1,320 personas.
Decenas de residentes se movilizaron el sábado 26 de septiembre en el condado de Hertford, Carolina del Norte, para protestar contra la reapertura de la antigua Institución Correccional de Rivers como centro de detención del ICE para inmigrantes. De acuerdo con First Alert Weather, las instalaciones podrían comenzar a operar nuevamente antes de que finalice el año y tendrían capacidad para albergar hasta 1.320 personas bajo custodia migratoria.
Decenas de personas protestan contra la reapertura de la Institución Correccional de Rivers como centro de detención del ICE.
Los manifestantes recorrieron el trayecto entre el Palacio de Justicia del condado de Hertford y la instalación, ubicada en Winton. Con pancartas y consignas, expresaron su rechazo a que el lugar vuelva a utilizarse para detener a personas bajo custodia migratoria.
La propiedad, perteneciente a GEO Group, ocupa aproximadamente 257 acres y está prevista para convertirse nuevamente en una instalación utilizada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Con una capacidad proyectada de 1.320 camas, sería uno de los centros de detención migratoria de mayor capacidad de la región.
Organizaciones defensoras de los derechos civiles y de los inmigrantes en Estados Unidos participaron en la movilización. Entre ellas estuvieron The Workers Circle y Democracy Out Loud, cuyos integrantes expresaron su preocupación por las consecuencias que la reapertura podría tener para las familias inmigrantes.
La reapertura de la instalación genera un debate entre quienes destacan su posible impacto económico y quienes cuestionan que un centro de detención sea utilizado como fuente de empleo para la comunidad.
Los defensores del proyecto sostienen que su operación podría generar puestos de trabajo y dinamizar la economía de una zona rural que necesita nuevas oportunidades. En contraste, los grupos que participaron en la protesta consideran que el condado puede atraer inversiones mediante otras actividades, sin convertir la detención de inmigrantes indocumentados en parte de su estrategia económica.
Jessica Burroughs, organizadora de The Workers Circle, cuestionó que la creación de empleos dependa de la detención migratoria. Según una declaración citada por First Alert Weather, afirmó: "Nos gustaría ver otros empleos en este condado. No creemos que esta sea la solución".
Karen Ziegler, integrante de Democracy Out Loud, explicó que la protesta también busca respaldar a los trabajadores relacionados con la futura instalación y a las comunidades inmigrantes afectadas por las políticas de detención. El proyecto mantiene prevista la reapertura del recinto como centro de detención del ICE antes de que finalice el año, mientras los organizadores anunciaron que continuarán con las movilizaciones y otras acciones de presión a medida que se acerque la fecha prevista.
El caso de Hertford se enmarca en un debate más amplio en Estados Unidos sobre el sistema de detención migratoria, el papel de las empresas privadas que administran estas instalaciones y las condiciones que enfrentan los inmigrantes bajo custodia del ICE.