Hecho añicos el sueño de ganar la Copa América, Perú se quiere consolar logrando la medalla de bronce. Caer con Brasil fue doloroso y el hambre de revancha es grande en la Bicolor.
Ello se mira reflejado en los trabajos. La actitud sigue siendo la misma y el compromiso por la camiseta, se nota. Christian Cueva, pilar del combinado, es viva muestra de todo lo dicho.
El volante de Al-Fateh de la Liga de Arabia Saudita jamás va a olvidar que, tras perder con la Auriverde, Neymar lo abrazó y lo alejó del juez chileno Roberto Tobar, quien maltrató a la selección peruana.
“Cuevita” y compañía desean irse cara en alto del torneo y entienden que será posible si se logra el tercer lugar. Allá van.