Presidente de la Confederación Panamericana de Judo, defiende la importancia de un sistema deportivo sólido por encima de simples comparaciones de presupuesto.
Carlos Zegarra Presser, actual presidente de la Confederación Panamericana de Judo y dirigente de la Federación Internacional de Judo, conoce el deporte desde todos sus ángulos. Antes de la gestión y la dirigencia, fue deportista de alto rendimiento, medallista para el Perú y atleta olímpico. Desde esa doble mirada —la del tatami y la del sistema— responde a recientes declaraciones de un ex directivo que señaló que que los presupuestos de las federaciones “no concuerdan” con los éxitos deportivos.
“Lo que se ha dicho está incompleto. Comparar presupuesto total con medallas es el atajo perfecto para un titular, pero es el peor método para entender el deporte. En la misma entrevista (al empresario Carlos Neuhaus) se habla de mantenimiento deficiente y decisiones logísticas costosas: eso ya revela que el problema no es solo el monto, sino la ejecución y el sistema. Mi postura es simple: si queremos resultados sostenibles, debemos medir la base, la competencia interna y cuánto del gasto llega realmente al atleta en forma de preparación. Si el diagnóstico cabe en una sola frase, normalmente está mal hecho.”
“Esa es exactamente la trampa populista: buscar culpables en lugar de construir capacidades. Los resultados no pertenecen a un solo actor; son producto de un ecosistema completo: Estado, sociedad, escuela, clubes, gobiernos locales, federaciones, familia y empresa. El deporte no es un ring para buscar villanos; es un sistema que se diseña… o se improvisa. Y esa elección define los resultados.”
“No. Defender a ciegas es tan mediocre como atacar por reflejo. Lo que planteo es dejar de usar a las federaciones como chivo expiatorio. Ellas gestionan selecciones, calendarios, representación internacional, logística y eventos, y por supuesto deben rendir cuentas con transparencia. Pero el propio diseño del sistema deportivo reconoce que el alto rendimiento se articula con las federaciones y el Comité Olímpico Peruano, no sustituyéndolos con discursos.
Fiscalización, sí. Linchamiento mediático, no.”
“Confirma algo aún más importante: sin mantenimiento protegido y sin gestión, cualquier éxito es frágil. Cuando se alerta sobre el deterioro de sedes, el fin de proyectos estructurales o decisiones logísticas costosas, el mensaje es claro: la infraestructura no se arruina sola, se abandona. Pero la conclusión adulta no es ‘culpar a las federaciones’ ni ‘culpar a los atletas’. La conclusión adulta es blindar mantenimiento, planificar y controlar la ejecución.”
“Un campeón nacional no puede ser un solista. Detrás de cada campeón deben existir rivales cercanos, presionándolo todo el año. Si no hay competencia interna real, el atleta llega al exterior a competir por primera vez contra gente de su nivel… y ahí vienen las sorpresas. El nivel internacional no se descubre: se entrena compitiendo en casa. En el Perú talento sobra; lo que necesitamos es sistema.”
“La medalla es fotogénica; la base es trabajo invisible. Pero un país serio no se enamora de la foto, se enamora del proceso. El deporte es como la educación: puedes celebrar al que se gradúa, pero si abandonas la primaria, te quedas sin futuros graduados. La medalla es el final del proceso, no el inicio del juicio.”
“Que está usando a los atletas como munición. Si quiere opinar, adelante, pero que venga con tres cosas: datos, indicadores y propuestas. Criticar federaciones para ganar aplausos es fácil. Construir ligas, base, mantenimiento y competencia interna… eso es lo difícil. El deporte no necesita francotiradores; necesita arquitectos.”