Conducir con audífonos en Estados Unidos no tiene una regla única: algunos estados lo permiten con límites y otros lo prohíben por completo.
El uso de audífonos o auriculares al conducir se ha vuelto habitual para atender llamadas, seguir el GPS o escuchar audio durante el trayecto. Sin embargo, en Estados Unidos esta práctica no está regulada de forma uniforme y puede convertirse en una infracción dependiendo del estado donde se maneje.
Las autoridades de tránsito coinciden en un punto central: cualquier elemento que limite la atención o reduzca la percepción del entorno incrementa el riesgo de accidentes.
Usar audífonos al volante puede ser legal en un estado y una multa grave en otro.
Algunas jurisdicciones permiten conducir con un solo audífono, generalmente con el objetivo de facilitar llamadas manos libres, siempre que el conductor conserve la capacidad de oír el tráfico y señales de emergencia.
En estos estados, la normativa autoriza el uso limitado:
Aun así, las autoridades aclaran que esta excepción no elimina el riesgo de distracción, solo reduce el contacto físico con el teléfono.
Otros estados adoptaron una postura más estricta y prohíben completamente el uso de audífonos o auriculares, ya sea en uno o ambos oídos, mientras se conduce un vehículo.
Entre ellos se encuentran:
En estos territorios, la prioridad es que el conductor pueda escuchar bocinas, sirenas y cualquier señal auditiva clave para reaccionar a tiempo.
Más allá de lo legal, los organismos federales insisten en el peligro de la conducción distraída. La National Highway Traffic Safety Administration reportó que miles de muertes anuales están vinculadas a distracciones al volante.
Por su parte, la National Transportation Safety Board remarca que el concepto de “manos libres” no significa ausencia de riesgo. Mantener una conversación mientras se conduce implica una distracción mental que puede afectar la capacidad de reacción.
Las leyes de tránsito evolucionan al ritmo de la tecnología, y desconocerlas puede traducirse en multas o sanciones. Revisar la normativa local antes de usar audífonos al volante no solo evita problemas legales, sino que puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y un accidente.