El DMV de California cancela miles de licencias comerciales a inmigrantes; camioneros enfrentan pérdida de empleo y cambios en sus rutas y sustento familiar.
Miles de inmigrantes en California podrían perder sus licencias de conducir comerciales (CDL), generando alarma entre la comunidad latina de la Costa Oeste. La medida afecta a camioneros que dependen de estas licencias para trabajar en rutas locales e interestatales, enviar dinero a sus familias y mantener la estabilidad de su hogar.
El conflicto surge entre autoridades estatales y federales sobre la emisión de ciertas licencias a conductores no residentes permanentes. Muchos afectados tenían autorización legal para trabajar cuando obtuvieron su licencia, pero ahora se enfrentan a un futuro incierto y a la posibilidad de perder su empleo en el transporte pesado.
El Departamento de Vehículos Motorizados de California (DMV) canceló alrededor de 13.000 licencias comerciales tras una orden de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportistas (FMCSA), que determinó que algunas licencias se emitieron sin cumplir con los requisitos federales de elegibilidad. Algunas tenían fechas de vencimiento superiores al tiempo legal que los conductores podían permanecer en EE. UU.
Miles de inmigrantes en California podrían perder su licencia comercial.
Entre los afectados están conductores con visas de trabajo, refugiados, solicitantes de asilo y trabajadores con autorización laboral federal. Todos ellos habían completado los exámenes requeridos y estaban legalmente autorizados para conducir, por lo que esta medida ha generado gran incertidumbre en la fuerza laboral hispana del transporte.
El director del DMV, Steve Gordon, criticó la medida y advirtió que podría impactar la industria del transporte y la economía local, al retirar de la fuerza laboral a conductores calificados que cumplen con normas de seguridad y lenguaje. El estado intentó revertir la decisión mediante el Tribunal de Apelaciones de EE. UU., pero el intento fue bloqueado temporalmente.
Los conductores afectados aún pueden solicitar una licencia Clase C, que permite conducir autos y vehículos livianos, pero limita la posibilidad de manejar camiones comerciales. Muchas licencias CDL seguirán vigentes hasta su fecha de vencimiento, pero no podrán renovarse, reemplazarse ni modificarse, dejando a miles de conductores en una situación de incertidumbre sobre su empleo y futuro económico.