Trump pidió a la FIFA la revisión de la tarjeta roja mostrada a Balogun en el EE. UU. vs. Bosnia. En una conferencia de prensa, rechazó la decisión arbitral.
Tras la controvertida anulación de la expulsión de Folarin Balogun en el encuentro entre Estados Unidos y Bosnia, la FIFA se vio envuelta en un nuevo escándalo. Donald Trump admitió que fue él quien contactó a Gianni Infantino para solicitar la revisión de esta medida, a la que calificó de "sospechosa". Su revelación ha generado un intenso debate sobre la influencia política en el deporte y las decisiones arbitrales. ¿Qué más comentó el republicano?
Este lunes 6 de julio, el mandatario de Estados Unidos, durante una conferencia de prensa en el Despacho Oval, confirmó que tuvo que comunicarse con Infantino tras la expulsión del futbolista Balogun en el partido Bosnia vs. Herzegovina. "Lo único que hice fue pedir una revisión, porque no me pareció que fuera falta", señaló a los medios de comunicación.
El presidente expresó su total descontento con la actuación del árbitro durante el partido anterior de EE. UU. en la Copa del Mundo 2026 y sostuvo que la decisión de expulsar a uno de los mejores jugadores del equipo fue cuestionable. En sus declaraciones, Trump afirmó lo siguiente:
"Vi la jugada. Soy una persona que ama los deportes y que los entiende muy bien. Y eso no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción". Asimismo, precisó que el árbitro cuenta con un historial que genera dudas sobre su imparcialidad. "Una cosa es penalizar a alguien por el juego, pero ¿penalizar por un juego que todavía no se ha jugado? Es muy injusto, no se puede hacer eso. (…) Le sacó la tarjeta roja. No sabía qué significaba eso. Sí, pedí una revisión a la FIFA", añadió, dejando en claro su negativa ante la acción de Raphael Claus.
La Federación Belga de Fútbol (RBFA) ha tomado la decisión de impugnar la participación de Folarin Balogun en el encuentro programado para este lunes 6 de julio contra Estados Unidos, que se desarrollará en el Estadio Lumen Field.
Bélgica mencionó que la FIFA no ha proporcionado ninguna aclaración con relación a este controvertido asunto, lo que ha generado incertidumbre en torno a la situación del jugador estadounidense.