EE. UU. fomenta la contratación de veteranos en el sector transporte, mientras las nuevas reglas de licencias excluyen a numerosos camioneros inmigrantes.
La administración de Donald Trump impulsó una iniciativa destinada a promover que antiguos miembros de las Fuerzas Armadas encuentren oportunidades laborales dentro de la industria del transporte de carga en Estados Unidos. Esta propuesta se desarrolla en un contexto marcado por la disminución de la disponibilidad de conductores inmigrantes para cubrir las rutas comerciales, como consecuencia de nuevas restricciones y mayores controles relacionados con licencias de conducir y regulaciones federales. A través de esta medida, el gobierno pretende responder a la demanda de operadores especializados en el transporte terrestre y, simultáneamente, favorecer la transición de los veteranos militares hacia empleos en el ámbito civil.
De acuerdo con Associated Press (AP), el gobierno estadounidense presentó la campaña "Freedom Haulers", un programa diseñado para facilitar que los veteranos obtengan licencias comerciales y comiencen una carrera como camioneros. La propuesta forma parte de un plan más amplio de la Casa Blanca destinado a ayudar a los exmilitares a encontrar empleos civiles con buenos ingresos.
El Departamento de Transporte trabajará junto con el Pentágono, el Departamento de Asuntos de Veteranos y el Departamento de Trabajo para promover el sector del transporte como una alternativa laboral para los militares veteranos que buscan independencia económica tras su servicio.
Los soldados que hayan operado vehículos militares pesados podrán quedar exentos de realizar la prueba práctica para obtener una licencia de conducir comercial, aunque deberán aprobar los exámenes escritos correspondientes. Según las autoridades, más de 40.000 veteranos ya se han beneficiado de esta medida, lo que les ha permitido incorporarse a esta industria en cuestión de semanas. Además, quienes hayan prestado servicio durante al menos tres años podrán utilizar los beneficios de la Ley GI para cubrir la capacitación necesaria e incluso acceder a apoyo para vivienda durante el proceso de formación.
El gobierno señala que los camioneros en Estados Unidos ganan actualmente cerca de 70.000 dólares al año debido a la escasez de trabajadores y al aumento de la demanda en el transporte terrestre. "La nueva campaña Freedom Haulers ayudará a consolidar estos logros y a difundir el mensaje de que nunca ha habido un mejor momento para que los exmilitares de Estados Unidos se pongan al volante de un tráiler", declaró el secretario de Transporte, Sean Duffy, según informó AP.
La iniciativa surge después de que el gobierno de Estados Unidos intensificara los controles sobre los camioneros inmigrantes y revisara miles de licencias comerciales emitidas a trabajadores extranjeros. El Departamento de Transporte informó que unos 26.000 conductores fueron retirados de las carreteras por no demostrar dominio del inglés, mientras que alrededor de 30.000 licencias comerciales fueron anuladas por haber sido emitidas de manera irregular.
Las autoridades también detectaron permisos para no residentes que seguían vigentes, pese a que algunos inmigrantes ya no contaban con autorización laboral. Por esta razón, el gobierno federal ha buscado sancionar a estados como California y Nueva York por no cancelar más licencias cuestionadas, aunque dichas medidas enfrentan procesos judiciales.
Duffy afirmó que estas acciones buscan mejorar la seguridad vial y recuperar la confianza en la industria camionera estadounidense. Sin embargo, organizaciones de inmigrantes expresaron su preocupación al considerar que algunos trabajadores están siendo afectados injustamente por las nuevas restricciones.
Los inmigrantes representan cerca del 20% de los camioneros en Estados Unidos, aunque las licencias comerciales para no residentes representan aproximadamente el 5% del total, equivalente a unos 200.000 conductores.