Una cubana detenida por ICE desde hace cinco meses teme ser deportada a un tercer país y pidió ayuda ante la incertidumbre sobre su destino.
Una inmigrante cubana que asegura llevar cinco meses detenida en un centro migratorio de Estados Unidos pidió ayuda ante la posibilidad de ser deportada a un tercer país. La mujer afirma que llegó legalmente como refugiada política, tiene tres hijos ciudadanos estadounidenses y gran parte de su familia reside en el país. Ahora teme por su seguridad si las autoridades concretan su traslado.
La mujer asegura que su vida está en Estados Unidos.
La mujer reconoció que cometió un "error" años atrás, aunque no explicó públicamente en qué consistió la infracción. Según su testimonio, cumplió con las obligaciones impuestas por las autoridades y nunca ingresó a prisión.
Posteriormente, enfrentó un proceso migratorio que, de acuerdo con su versión, terminó con una orden final de deportación. ICE, a través de su división de Operaciones de Detención y Deportación (ERO), se encarga de ejecutar las órdenes finales de remoción, aunque cada caso puede incluir recursos o solicitudes de protección.
La inmigrante cubana sostiene que su regreso a Cuba no se concreta porque, según afirma, las autoridades de la isla no aceptarían su retorno debido a su condición de refugiada política. Esta versión no está confirmada públicamente por ICE, el Departamento de Seguridad Nacional ni las autoridades cubanas.
Ante esta situación, asegura que Estados Unidos estaría gestionando su traslado a un tercer país. Sin embargo, hasta el momento no se ha identificado cuál sería esa nación.
La detenida relató que funcionarios migratorios le presentaron un documento relacionado con su posible traslado, pero decidió no firmarlo porque desconoce cuál sería su destino y teme quedar expuesta a violencia, persecución o falta de protección. "No estoy de acuerdo con irme a ningún país. Tengo miedo y, si me mandan a un tercer país, temo por mi vida", manifestó.
El testimonio no permite determinar qué documento le entregaron ni si su firma era indispensable para continuar con el procedimiento. Tampoco se conoce si sus abogados solicitaron reabrir el caso, impugnar su detención o pedir alguna medida de protección.
El caso vuelve a poner bajo atención la situación de los inmigrantes en Estados Unidos que permanecen bajo custodia migratoria mientras enfrentan procesos de remoción. Por ahora, ICE no ha ofrecido públicamente detalles sobre este caso específico.