Honduras busca ganar tiempo para recibir a 55.000 compatriotas que podrían regresar de EE. UU. y ayudarlos a retomar su vida tras el fin del TPS.
Nasry "Tito" Asfura, presidente de Honduras, pidió al Gobierno de Estados Unidos un plazo para preparar el retorno de unos 55.000 inmigrantes hondureños que podrían ser deportados tras el vencimiento de su Estatus de Protección Temporal (TPS). El mandatario busca que sus compatriotas tengan tiempo para resolver asuntos familiares, laborales y patrimoniales antes de regresar a su país.
El Gobierno de Honduras reconoce que Estados Unidos tiene la facultad de establecer su propia política migratoria y decidir el futuro de los inmigrantes indocumentados que permanecen en su territorio. Sin embargo, Asfura aseguró que su administración realiza gestiones diplomáticas para lograr un retorno ordenado.
"Hicimos las solicitudes debidas, pero, bueno, las políticas del Gobierno americano en temas de migración y aranceles son políticas firmes que debemos respetar", declaró el presidente hondureño, según la Agencia EFE.
La canciller de Honduras, Mireya Agüero, informó previamente que la administración de Donald Trump rechazó la petición formal para extender el periodo de permanencia de los beneficiarios del TPS. La decisión afecta a miles de inmigrantes en Estados Unidos que durante años han vivido y trabajado bajo esta protección migratoria.
El TPS fue concedido a ciudadanos hondureños en 1999, tras los graves daños que dejó el huracán Mitch en Centroamérica entre octubre y noviembre de 1998. Durante la administración de Bill Clinton, Estados Unidos otorgó protección migratoria y permisos de trabajo a los hondureños afectados por el desastre natural.
La situación cambió con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Su administración anunció el retiro del TPS para ciudadanos de varios países, incluidos los hondureños, lo que abrió la posibilidad de que miles de inmigrantes regresen a Honduras tras ser deportados.
El principal desafío para el país centroamericano es su capacidad para recibirlos. Actualmente, Honduras enfrenta dificultades para generar empleo, además de limitaciones en los servicios de salud y un sistema educativo con problemas estructurales. Ante este escenario, el Gobierno busca ganar tiempo para establecer mejores condiciones para el retorno de sus compatriotas.