Bajo el nombre 'Operation Safe Community-Indiana', el ICE arrestó en Indiana a 426 personas inmigrantes sin estatus legal, todas ellas con antecedentes penales.
Las autoridades migratorias han activado una de sus ofensivas más severas en el Medio Oeste del país. Un operativo relámpago desplegado durante cinco días en Indiana culminó con la captura de 426 inmigrantes indocumentados que contaban con registros judiciales por diversos delitos. La redada, enfocada primordialmente en el área metropolitana de Indianápolis pero extendida a nivel estatal, se alinea con la estrategia de seguridad pública impulsada por la administración del presidente Donald Trump para remover de las calles a inmigrantes con antecedentes penales.
El operativo federal se centró en localizar a personas con acusaciones de delitos graves, que abarcan desde agresiones sexuales y violencia doméstica hasta narcotráfico y tenencia ilegal de armas. Entre los arrestados se encuentran los siguientes:
De acuerdo con el portal oficial ICE.gov, la funcionaria Patricia Hyde, subdirectora interina de Operaciones de Control y Deportación, enfatizó el objetivo de estas acciones: "La Operación Comunidad Segura-Indiana refleja el compromiso continuo de ICE con la protección de las comunidades de Indiana, trabajando junto con nuestros socios estatales y locales encargados de hacer cumplir la ley para arrestar y deportar a los inmigrantes indocumentados que representan una amenaza para la seguridad pública".
La jurisdicción de la oficina de campo de Chicago, encargada de coordinar el operativo, confirmó que estas acciones relámpago buscan replicar el impacto de intervenciones similares realizadas recientemente en ciudades como Atlanta y Washington, D.C.
Además de los arrestos individuales, la operación asestó un golpe a la estructura de bandas criminales internacionales. Durante el dispositivo en Indiana, las fuerzas del orden identificaron y capturaron a integrantes de organizaciones como la Mara Salvatrucha (MS-13), el Barrio 18 y el Tren de Aragua. Esta situación incrementa la vigilancia sobre la población general de inmigrantes en Estados Unidos, ya que el control migratorio ha reforzado la presencia de patrullas e inspecciones en vecindarios clave de la región.
El volumen de detenidos por el ICE refleja un endurecimiento de las políticas en Estados Unidos, marcando una directriz clara respecto al destino judicial de las personas en situación irregular que acumulen condenas o procesos pendientes en el país.