Denver dio luz verde a un contrato con Key Lime Air, pese a los cuestionamientos por su participación en el traslado de inmigrantes detenidos por ICE.
El Concejo de Denver, en Colorado, aprobó un contrato de tres años con Key Lime Air, una aerolínea vinculada al traslado de inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. La decisión revierte la postura adoptada en 2025, cuando los concejales rechazaron el acuerdo debido a los vínculos de la compañía con las operaciones migratorias federales.
El nuevo acuerdo permitirá que Key Lime Air opere desde el Aeropuerto Internacional de Denver (DIA) a partir de enero de 2027. La decisión generó controversia debido a que la aerolínea presta servicios de transporte para trasladar a inmigrantes bajo custodia de las autoridades migratorias.
Según informó la agencia EFE, la oposición municipal al contrato en 2025 llevó a la Administración Federal de Aviación (FAA) a investigar si el aeropuerto cumplía con sus obligaciones federales.
Aunque el anuncio oficial del Concejo no menciona vuelos migratorios ni deportaciones, investigaciones periodísticas y registros de seguimiento aéreo indican que Key Lime Air traslada a inmigrantes detenidos por el ICE dentro y fuera de Colorado. Estas operaciones se realizarían mediante un contrato de subcontratación con CSI Aviation.
Antes de la votación, Dave LaPorte, quien se desempeñaba como director interino del aeropuerto de Denver, explicó que las leyes federales impedían a las autoridades locales bloquear estos vuelos, pese a que él hubiera querido evitar que se llevaran a cabo.
El acuerdo municipal se produce en un contexto de intensificación de las operaciones migratorias en Estados Unidos. Según datos de EFE, el país registró alrededor de 440.000 deportaciones durante el año fiscal 2025.
Asimismo, en agosto de 2026, el ICE contabilizó cerca de 51.000 arrestos, una de las cifras mensuales más altas del año. Estos datos reflejan la magnitud de las operaciones de control migratorio que lleva a cabo el Gobierno federal.
La aprobación del contrato con Key Lime Air reabre el debate sobre los límites de las autoridades locales frente a las operaciones migratorias federales. Aunque Denver había cuestionado los vínculos de la aerolínea con el traslado de inmigrantes detenidos, las restricciones legales señaladas por sus funcionarios limitaron su capacidad para intervenir en esos vuelos.