La decisión judicial detiene temporalmente la medida de Trump por los riesgos que enfrentarían los afganos si se ven obligados a volver a su país.
Una jueza federal de Nueva York bloqueó temporalmente los planes del Gobierno de Donald Trump para deportar a más de 150 inmigrantes afganos detenidos en Estados Unidos hacia Afganistán o Pakistán. La decisión busca impedir que estas personas sean enviadas a territorios donde podrían enfrentar persecución, represalias y graves riesgos para sus vidas. El fallo se produjo tras las advertencias de organizaciones defensoras de los derechos humanos y decenas de legisladores estadounidenses.
Una jueza de EE. UU. frenó temporalmente el plan de Trump para deportar a afganos detenidos.
La magistrada Valerie Caproni, del Distrito Sur de Nueva York, emitió el martes una orden que impide temporalmente al Gobierno estadounidense trasladar a ciudadanos afganos detenidos a Afganistán o Pakistán. La restricción estará vigente hasta el sábado, aunque no se han anunciado vuelos de deportación durante ese periodo.
La decisión se produjo después de que 66 miembros del Congreso, entre representantes y senadores, expresaran su preocupación por el destino de estos inmigrantes. La carta, encabezada por el demócrata Scott Peters, representante de California, fue enviada al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
En la misiva, los legisladores advirtieron que devolver a estas personas a sus países de origen podría exponerlas a "persecución, tortura o incluso la muerte". Asimismo, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes alertaron sobre posibles represalias de los talibanes contra quienes sean deportados.
De acuerdo con Associated Press (AP), durante una audiencia judicial, el abogado del Gobierno informó que Christopher George, subdirector adjunto de Operaciones de Ejecución y Deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), aseguró que la agencia no tenía vuelos chárter ni comerciales programados o confirmados para deportar a ciudadanos afganos a Afganistán o Pakistán, al menos hasta el final de esa semana.
El posible retorno de estos inmigrantes ha generado preocupación por los riesgos que podrían enfrentar bajo el régimen talibán. Miles de afganos abandonaron su país después de colaborar con las fuerzas militares estadounidenses y organizaciones humanitarias, ante el temor de sufrir represalias tras la llegada de los talibanes al poder.
Entre las personas que podrían verse afectadas también figuran familiares de ciudadanos afganos que apoyaron a las fuerzas estadounidenses durante el conflicto. Por ello, las organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten que una deportación podría poner en riesgo sus vidas.
En medio de las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump, el caso reaviva el debate sobre el futuro de los inmigrantes detenidos y los riesgos que enfrentarían si son deportados fuera de Estados Unidos.
Por ahora, la orden de la jueza Valerie Caproni representa una suspensión temporal del plan de deportación. Mientras tanto, el ICE señaló que este tipo de vuelos suele reservarse con varias semanas de anticipación, por lo que no había traslados confirmados durante el periodo indicado por el Gobierno.