Un representante del Adventist Health White Memorial Medical Center informó que los agentes de ICE impidieron el acceso a la sala de urgencias. ¿Hubo detenidos?
Un grave incidente se registró en el Adventist Health White Memorial Medical Center, ubicado en Boyle Heights, Los Ángeles. La controversia se desató cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevaron a una persona bajo su custodia a la sala de emergencias para recibir atención médica.
Según los reportes, la situación se intensificó cuando los agentes federales se posicionaron en una línea que bloqueó la entrada de ambulancias durante cerca de dos horas, lo que obligó al hospital a redirigir a pacientes críticos hacia otros centros médicos. Aquí todo lo que se sabe de este hecho.
Según 'NBC Los Ángeles' y 'KTLA', este altercado tuvo lugar en el Adventist Health White Memorial Medical Center, ubicado en Boyle Heights, Los Ángeles. El conflicto empezó cuando los agentes del ICE trasladaron a un detenido a la sala de emergencias para recibir atención médica.
La situación se intensificó cuando los agentes federales bloquearon la entrada de ambulancias durante aproximadamente dos horas, lo que obligó al hospital a redirigir a pacientes críticos a otros centros de salud.
Ante la fuerte presencia de ICE, miembros de la comunidad y activistas se congregaron en las afueras del hospital para manifestarse. La protesta se tornó violenta, resultando en que los agentes de ICE utilizaran gas pimienta contra los asistentes.
Dos personas fueron detenidas bajo cargos de agredir a oficiales federales, mientras que defensores de los derechos de los inmigrantes aseguraron que los detenidos eran ciudadanos estadounidenses. El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) llegó al lugar tras recibir reportes de disturbios, aclarando que su intervención fue únicamente para mantener el orden y que no colaboraron con las acciones de control migratorio.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió la actuación de los agentes, argumentando que su presencia se debió a la solicitud de asistencia médica del detenido y acusando a los manifestantes de crear un ambiente peligroso.
Mientras que Daniel Fontoura, presidente del hospital, aclaró que no colaboran con ICE y denunciaron intentos de los agentes de interferir en la consulta médica. Además, el hospital reafirmó su compromiso de atender a todas las personas con dignidad, independientemente de su estatus migratorio, y anunció que revisarán sus protocolos de comunicación con la policía para manejar mejor estas situaciones en el futuro.