Según los datos de la agencia, se reporta la cantidad de inmigrantes indocumentados detenidos en más de 130 centros de detención distribuidos por todo EE. UU.
Únete a nuestro canal de WhatsAppDesde su regreso a la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha implementado medidas severas contra los inmigrantes indocumentados, provocando un considerable aumento en las deportaciones. En los primeros 50 días de su mandato, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) arrestó a alrededor de 33.000 personas.
Las estrategias de Trump han intensificado las redadas y operativos de ICE, con el objetivo de establecer un récord en deportaciones. Esta situación ha generado un clima de miedo e incertidumbre en las comunidades inmigrantes, que temen la posible separación de sus familias. Las estadísticas de ICE destacan los estados con mayor número de detenidos, revelando el impacto de estas políticas en diversas partes del país.
De acuerdo con las estadísticas del ICE, los estados que registran el mayor promedio diario de detenciones de inmigrantes indocumentados son:
Estas políticas de deportación han afectado profundamente a las comunidades inmigrantes, que enfrentan un aumento en la vigilancia y la constante amenaza de ser detenidos. Las redadas no solo impactan a los inmigrantes indocumentados, sino que también perjudican a sus familias y comunidades, generando un ambiente de desconfianza y angustia.
Las medidas adoptadas por la administración de Trump han alterado drásticamente la política migratoria en Estados Unidos, con un enfoque en deportaciones masivas. Esto intensificó las operaciones de ICE, resultando en un aumento de los arrestos y creando un clima de inseguridad y ansiedad en las comunidades inmigrantes.
La duración de la detención de un inmigrante en EE. UU. depende de factores como la velocidad del proceso de deportación, que varía según el país de origen. Si la deportación no se concreta en 90 días, el inmigrante podría ser liberado bajo supervisión. El ICE revisa regularmente la necesidad de mantener la detención y, en caso de que haya un caso pendiente en la corte, esta puede extenderse.
Además, los antecedentes penales y el riesgo de fuga influyen en el tiempo de detención. La Corte Suprema ha dictado que, si no se espera una deportación dentro de un plazo razonable, se debe permitir la liberación. Los cambios en las leyes y políticas migratorias también pueden alterar la duración de la detención.