Estados Unidos mantiene una vía legal de ingreso sin visa para estancias cortas, aunque con nuevos requisitos y costos desde 2026.
Mientras las políticas migratorias de Donald Trump refuerzan los controles en aeropuertos y fronteras, existe una vía poco conocida que permite a ciertos extranjeros ingresar legalmente a Estados Unidos sin necesidad de una visa tradicional. Se trata de una autorización especial pensada para viajes cortos, que sigue vigente pese al endurecimiento del sistema migratorio.
Este mecanismo está dirigido únicamente a ciudadanos de países seleccionados y funciona como un filtro previo al viaje. No reemplaza el control migratorio en destino, pero sí elimina uno de los trámites más largos y costosos del proceso: la solicitud de visa en un consulado.
Viajar a EE.UU. sin visa ahora tendrá mayor costo y control.
El acceso se da a través del Visa Waiver Program, que permite viajar a EE.UU. sin visa siempre que el pasajero obtenga antes la autorización conocida como ESTA. Este permiso es obligatorio y se gestiona en línea antes de abordar el vuelo o iniciar el viaje.
Con una ESTA aprobada, el visitante puede permanecer hasta 90 días en territorio estadounidense por motivos de turismo, negocios o tránsito. Sin embargo, la entrada final no está garantizada: la decisión la toma el oficial de CBP en el punto de ingreso.
Solo califican quienes cumplen con todos estos criterios:
Si el país de origen no forma parte del programa, el viajero deberá solicitar una visa tradicional, como la B1/B2.
El permiso también fue alcanzado por los ajustes incluidos en la One Big Beautiful Bill Act, la reforma fiscal y migratoria impulsada por la actual administración. Como resultado, el precio de la ESTA aumentó.
Desde 2026, el costo del trámite pasó de 21 dólares a un rango de hasta 40 dólares, aplicable a ciudadanos de los 42 países que actualmente integran el programa. El ajuste forma parte de una revisión más amplia que también modificó tarifas consulares y otros formularios de ingreso.
En un contexto de reglas más estrictas, este permiso se consolida como una de las pocas alternativas rápidas y legales para ingresar a Estados Unidos sin visa, aunque solo está disponible para un grupo limitado de viajeros.