En solo ocho meses, Florida sorprendió al lider nivel nacional con más de 10,400 de arrestos de personas que se encontraban en el país de manera irregular.
Florida se ha convertido en un punto clave en la administración de la migración en Estados Unidos, donde autoridades locales y federales colaboran estrechamente, lo que resulta en la detención de numerosos inmigrantes indocumentados. En los últimos meses, la frecuencia y magnitud de estas operaciones llaman la atención a nivel nacional, generando elogios de parte de funcionarios y preocupación entre los inmigrantes.
El gobernador Ron DeSantis aseguró que Florida ocupa el primer lugar del país en arrestos de inmigrantes indocumentados. "Florida lidera el país en acuerdos 287(g) con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que permite a nuestras agencias policiales estatales y locales participar en la aplicación de las leyes migratorias en los 67 condados", escribió DeSantis en su cuenta de X.
Florida aumenta el control migratorio con 10,400 detenciones junto al DHS.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha calificado a Florida como uno de sus aliados más importantes en la implementación del programa 287(g), que permite a las policías estatales y locales actuar como agentes migratorios.
Sin embargo, el aumento de redadas, detenciones en controles de tránsito y procesos judiciales acelerados ha generado temor entre las comunidades de inmigrantes, especialmente entre los latinoamericanos y los cubanos.
Organizaciones de derechos civiles han expresado su preocupación por posibles abusos, perfilamiento racial y separación de familias, mientras que el gobierno estatal sostiene que estas acciones buscan garantizar la seguridad pública y el cumplimiento de la ley. Las autoridades de Florida aseguran que la ofensiva migratoria no da señales de desaceleración y continuará como parte de su estrategia nacional.