Autoridades detectaron mosquitos con el virus del Nilo Occidental antes de lo habitual en zonas de Texas y refuerzan medidas de prevención.
El aumento inusual de las temperaturas durante meses que normalmente son fríos encendió las alertas de salud pública en Texas. Autoridades confirmaron la detección temprana de mosquitos portadores del virus del Nilo Occidental, una situación que suele presentarse más avanzado el año, cuando el calor es más intenso.
La presencia del virus fue identificada en sectores específicos del Condado de Harris, donde especialistas señalaron que el invierno atípicamente cálido creó condiciones ideales para la reproducción acelerada de mosquitos. Aunque hasta el momento no se registran casos en humanos en lo que va de 2026, la detección anticipada obligó a reforzar la vigilancia epidemiológica.
Autoridades piden eliminar agua estancada para frenar el avance del virus.
Ante este escenario, las autoridades desplegaron operativos nocturnos de fumigación en áreas donde se confirmaron muestras positivas. Estas acciones forman parte de una estrategia integral que incluye inspección de criaderos, monitoreo constante y campañas informativas para reducir el riesgo de contagio en la comunidad.
Los funcionarios de salud recordaron que la mayoría de las infecciones por el virus del Nilo Occidental no presentan síntomas graves; sin embargo, en ciertos casos puede provocar complicaciones neurológicas, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes. El antecedente de años recientes mantiene la preocupación, ya que el número de casos suele aumentar con rapidez cuando el clima favorece la proliferación del mosquito.
Las autoridades recomiendan eliminar recipientes con agua estancada, limpiar patios y canaletas, desechar objetos que acumulen líquido y utilizar repelente aprobado por agencias federales. También aconsejan usar ropa que cubra brazos y piernas, además de instalar o reparar mosquiteros en puertas y ventanas.
Finalmente, se insta a la población a consultar con un médico si presenta fiebre, dolor de cabeza intenso o malestar general tras la exposición al aire libre. El mensaje es claro: el calor fuera de temporada cambió el calendario del riesgo y la prevención temprana es clave para evitar contagios.