ICE encabeza la política migratoria de Trump, deteniendo a inmigrantes, incluidos niños pequeños, bajo la justificación de buscar "delincuentes peligrosos".
Las redadas migratorias en Estados Unidos han aumentado en intensidad, afectando vecindarios, escuelas y vehículos. El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) lidera estas operaciones, que buscan arrestar a personas sospechosas de permanecer en el país de manera irregular, incluidos menores de cinco años, generando temor e incertidumbre entre la población inmigrante.
ICE intensifica sus redadas en todo el país.
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Según el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), esta agencia está "a la vanguardia de los esfuerzos de nuestra nación" para proteger la seguridad fronteriza y prevenir el movimiento ilegal de personas, bienes y fondos, con el objetivo de "combatir el terrorismo tanto en el país como en el extranjero".
El ICE opera con un presupuesto anual cercano a los 8.000 millones de dólares, que se distribuye entre tres divisiones principales: la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Detención y Deportación (ERO) y la Oficina del Asesor Jurídico Principal (OPLA), las cuales cuentan con el apoyo de la Oficina de Gerencia y Administración (M&A).
Cada una cumple funciones específicas, que van desde la investigación de organizaciones criminales hasta la representación legal de inmigrantes en procesos de remoción.
¿Qué está haciendo actualmente ICE con los inmigrantes?
Desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, el número de agentes del ICE aumentó de 10.000 a 22.000, en el marco de una campaña de deportaciones masivas. La mayoría de las detenciones se realizan bajo órdenes administrativas, que permiten a los agentes ingresar a viviendas sin orden judicial, lo que expertos legales consideran un desafío a la Cuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
El procedimiento habitual del ICE incluye la persecución, detención y retención temporal de sospechosos, a menudo incomunicados, antes de su posible deportación. La agencia ha sido criticada por el uso de máscaras y la fuerza en sus operativos, y existen reportes de muertes de inmigrantes bajo custodia.
El ambiente de miedo generado por las redadas provocó que hasta 1,9 millones de inmigrantes optaran por la "autodeportación voluntaria" en 2025. Entre el 20 de enero y el 10 de diciembre de ese año, la administración reportó la deportación de 605.000 personas y la detención de otras 65.000.
El ICE justifica estas acciones como parte de su mandato: "Hacemos cumplir las leyes de inmigración y realizamos investigaciones sobre la inmigración indocumentada", asegura el organismo, resaltando su papel central en la estrategia de seguridad del gobierno.