Amazon anunció el cierre de Amazon Fresh y Amazon Go, reconociendo que no logró crear un modelo rentable para competir en el comercio físico.
Amazon Go se había convertido en uno de los proyectos más llamativos de la empresa gracias a su sistema sin cajas registradoras. En estos locales, una red de cámaras seguía a los clientes y registraba los productos que tomaban para luego cargarlos automáticamente a su cuenta de Amazon. Sin embargo, aunque la propuesta buscaba revolucionar la experiencia de compra, la compañía enfrentó serias dificultades técnicas y operativas, lo que la llevó incluso a reinstalar cajas tradicionales en algunos establecimientos.
Actualmente, Amazon contaba con apenas 14 tiendas Amazon Go y unas 50 bajo el formato Amazon Fresh, más cercano al de un supermercado convencional.
El gigante digital admite su fracaso en el comercio minorista tradicional y repliega su apuesta presencial.
Si bien hemos visto señales alentadoras en nuestras tiendas físicas, aún no hemos creado una experiencia de cliente verdaderamente distintiva con el modelo económico adecuado para una expansión a gran escala”, señaló la firma en su blog.
Este paso representa el mayor retroceso de Amazon en su intento por consolidarse en el comercio minorista físico. En el pasado, la empresa también probó suerte con librerías, tiendas de artículos para el hogar, juguetes, electrónica e incluso una cadena de ropa, iniciativas que no lograron sostenerse en el tiempo.
Mientras Amazon repliega su presencia física, su principal competidor, Walmart, avanza con fuerza en el terreno digital, apoyándose en su posición como la mayor cadena de supermercados de Estados Unidos. Aunque la empresa fundada por Jeff Bezos sigue dominando el comercio online, el fracaso de sus tiendas físicas abre interrogantes sobre su estrategia a largo plazo frente a un rival que ya controla el mercado presencial.