Denver aprueba ordenanza que limita acciones del ICE y exige que cumpla con ciertos requisitos en operativos migratorios. Descubre cuáles son y cómo te benefician.
El Concejo de Denver aprobó una ordenanza histórica que restringe a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante operativos dentro de la ciudad. La medida obliga a los agentes a no cubrirse el rostro y a portar una identificación visible, con el objetivo de aumentar la transparencia y proteger a la comunidad inmigrante.
La normativa surge tras una ola de críticas por la falta de claridad en redadas migratorias que han desatado temor entre los residentes, incluyendo reportes de violencia y encuentros tensos entre oficiales y manifestantes. Líderes locales aseguran que la medida fortalecerá la confianza entre las autoridades y los vecinos migrantes.
La ordenanza, firmada por el alcalde Mike Johnston, prohíbe que los agentes de ICE utilicen pasamontañas o cubran su rostro durante operativos dentro de Denver, a menos que formen parte de operaciones encubiertas o empleen equipos tácticos especiales. Además, los agentes deben portar una credencial identificable para que los residentes puedan reconocerlos claramente.
Nueva ordenanza en Denver obliga a ICE a cumplir restricciones y protege a la comunidad migrante.
Los defensores de la medida sostienen que esto es vital para que las comunidades migrantes no vivan con miedo cada vez que funcionarios federales tocan puertas o realizan detenciones sin identificarse apropiadamente. Sin embargo, algunos críticos cuestionan la efectividad de la orden ante excepciones permitidas para operaciones encubiertas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rechazó la ordenanza, calificándola de "inconstitucional", y argumentó que el uso de pasamontañas es necesario para proteger a los agentes y mantener su seguridad. Aun así, autoridades locales han defendido la importancia de imponer límites para asegurar que los operativos se realicen con mayor visibilidad y responsabilidad.
Denver enfrenta tensiones relacionadas con migración: aproximadamente el 9 % de la población, cerca de 264,000 personas, es migrante o indocumentada, según estimaciones de FWD.us. El temor a redadas ha generado incluso que algunos padres opten por no enviar a sus hijos a la escuela, mientras operativos recientes en zonas como Lakewood y Aurora han intensificado el debate.