La madre del hombre acusado de apuñalamiento en Walmart se refirió sobre el arresto de su hijo. En una declaración se pronunció sobre este incidente.
¡Atención! Hace unas horas, Michelle Ross sorprendió a la comunidad al referirse al arresto de su hijo, Zeddrick Ross, utilizando las palabras "conmocionada" y "traumatizada" para describir su estado emocional. La situación ha ocasionado gran preocupación, reflejando el dolor que enfrenta ante este difícil hecho en EE. UU. ¿Qué pasó en la tienda Walmart?
Según reportes de Fox16, Michelle Ross se encuentra en un profundo estado de conmoción luego de la detención de su hijo, quien enfrenta un cargo de asesinato en primer grado por la muerte de Jordanne Drinkwater, una mujer de 32 años que trabajaba en un Walmart en Conway.
Tal como señalaron las autoridades, el acusado, de 37 años, apuñaló a Drinkwater varias veces, alegando que creía que ella era un demonio que lo acosaba. Ante lo sucedido, la comunidad de Conway rindió homenaje a la víctima, recordando su vida y el impacto de su trágica muerte.
Al ser consultada sobre lo que le diría a su hijo si tuviera la oportunidad, Michelle expresó su dolor y confusión.
“Le diría: ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Cómo pudiste hacer algo así y pensar que un demonio te acecha cuando es obvio que estás siendo paranoico? Fue un error terrible que no puedes arreglar. Espero que te arrepientas de lo que hiciste”, comentó la madre de familia.
Por su parte, la policía de Conway informó que Zeddrick, el hijo de Michelle, les manifestó que “un demonio lo había estado siguiendo”. El informe también señaló que Zeddrick acudió a Walgreens para adquirir un cuchillo antes de dirigirse a Walmart. Allí, supuestamente “el demonio apareció cerca como para que pudiera agarrarlo”.
Michelle compartió su dolor al no reconocer a su hijo al ver su foto policial. “Veo un monstruo. Eso es lo que veo. Veo a un hijo al que ya ni siquiera reconozco”, dijo con mucha tristeza y en estado de shock.
Zeddrick, su primogénito, creció en Harlem, Nueva York, y durante su infancia, Michelle lo describió como un hijo ejemplar, sin mayores problemas. Sin embargo, su vida dio un giro drástico cuando, al final de su adolescencia, le diagnosticaron un trastorno depresivo grave.
“Ojalá lo hubiera ingresado en un hospital hace mucho tiempo. Ahora me arrepiento muchísimo”, lamentó. La última conversación que tuvo con él fue en 2019, justo antes de que se mudara a Arkansas. “Es una pérdida terrible que jamás se podrá reemplazar. Es algo irremplazable, así que entiendo que busquen justicia. No los culpo por ello”, sentenció.