Familias, activistas y trabajadores inmigrantes en Los Ángeles piden apoyo tras un año de redadas de ICE que cambiaron radicalmente la vida en los autolavados.
Un año después del inicio de una serie de redadas migratorias en el sur de California, comunidades de inmigrantes en Estados Unidos volvieron a reunirse en Inglewood para recordar a los trabajadores detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El encuentro, marcado por testimonios de dolor y ausencia, puso el foco en los inmigrantes indocumentados que trabajaban en autolavados de Los Ángeles y que fueron detenidos durante operativos que transformaron por completo la vida de cientos de familias.
La conmemoración se llevó a cabo en un autolavado que cerró tras una de las primeras intervenciones migratorias. En el lugar, familiares y activistas colocaron fotografías como símbolo de los 373 inmigrantes detenidos durante los operativos, de acuerdo con datos de organizaciones comunitarias citados por N+ Univision.
Según la organización Clean Car Wash, en el condado de Los Ángeles operan cerca de 500 autolavados que emplean alrededor de 10,000 trabajadores inmigrantes, en su mayoría latinos. De ese total, al menos 107 establecimientos habrían sido intervenidos por ICE en distintos operativos migratorios, afectando directamente a la industria del autolavado en Los Ángeles.
Las consecuencias no se limitaron a las detenciones. Activistas advierten que varios negocios cerraron de manera definitiva, mientras que otros optaron por automatizar procesos o reducir su plantilla laboral, en medio del temor constante de los inmigrantes indocumentados que dependen de estos empleos para sostener a sus familias.
El impacto humano ha sido profundo. Durante el acto en Inglewood, familias enteras compartieron cómo la ausencia de sus seres queridos cambió su vida cotidiana. Entre los testimonios recogidos por N+ Univision, Nohemí Cruz, madre de cuatro hijos, relató el vacío que dejó la detención de su esposo: "Yo siempre trabajé de noche, pero prácticamente mis hijos siempre se quedaban con él. Él era el que los cuidaba, él era el que los bañaba, hacía la tarea. Él era el que hacía todo", explicó.
Cruz también describió la incertidumbre que enfrenta su familia mientras avanza el proceso migratorio, que podría extenderse durante años en Estados Unidos. "Mi hijo el más chiquito todavía no entiende. Él todavía me dice, ¿y papá cuándo viene? ¿Y papá cuándo regresa?", relató.
De acuerdo con los organizadores, muchas familias de inmigrantes en Estados Unidos continúan enfrentando altos costos legales, pérdida de ingresos y afectaciones emocionales tras las detenciones realizadas por ICE en Los Ángeles. La situación ha obligado a comunidades enteras a organizarse para cubrir gastos básicos y brindar apoyo jurídico.
Finalmente, los colectivos participantes hicieron un llamado urgente a la solidaridad, advirtiendo que la crisis de los inmigrantes indocumentados en el sector de autolavados sigue vigente, con consecuencias económicas y sociales que aún se sienten en toda la región.