Agentes policiales encubiertos se introdujeron en la manifestación organizada por ICE en Delaney Hall con el objetivo de observar y detener.
Recientemente, los detectives de la División de Policía de Newark, parte del Departamento de Seguridad Pública de la ciudad, se infiltraron en las protestas que se llevaron a cabo frente al centro de detención Delaney Hall, administrado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Esta información fue difundida a través de documentos judiciales obtenidos por The Intercept, lo que ha generado preocupación sobre las tácticas utilizadas por las autoridades contra los extranjeros.
The Intercept señaló que aquellas manifestaciones del 3 de junio frente a un centro de detención en Newark, Nueva Jersey, se originaron a raíz de una huelga de hambre realizada por los internos. En estas protestas, detectives encubiertos colaboraron con agentes uniformados para arrestar a Samuel Becker, un manifestante señalado por haber lanzado objetos al fuego en días anteriores, tal como se indicó en una denuncia penal presentada en el Tribunal Municipal de Newark.
Reportan presencia de policías encubiertos en la protesta de ICE en Delaney Hall.
Las movilizaciones se habían extendido por casi un mes en Delaney Hall, un centro de detención del ICE administrado por una empresa privada, donde los detenidos y sus familias han expresado su descontento por las condiciones inadecuadas y las represalias del personal.
Amol Sinha, director ejecutivo de la ACLU de Nueva Jersey, se refirió al respecto y señaló que la presencia de agentes encubiertos puede generar un efecto disuasorio en quienes ejercen su derecho a la protesta.
Sinha también precisó que “el uso de agentes de paisano plantea la preocupación de que las personas sean vigiladas constantemente mientras realizan actividades protegidas por la Primera Enmienda”. Este tipo de vigilancia, según el director, no solo perjudica la libertad de expresión, sino que también transforma momentos de celebración democrática en situaciones de temor y desconfianza.
El uso de agentes encubiertos durante protestas ha generado un debate significativo sobre la libertad de expresión. Aedan Neary, abogado defensor en Kearny, quien no está involucrado en el caso, sostiene que esta estrategia puede suscitar preocupaciones si su propósito trasciende el simple mantenimiento del orden público.
Neary expresó al medio en mención que la inquietud radica en determinar cuándo las acciones de estos agentes pasan de ser una medida de control a una forma de presión. “¿Se emplean para asegurar que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica? ¿O su función principal es la recolección de información de inteligencia?”, cuestionó el abogado. ¿Cuál será el próximo pronunciamiento de ICE?