En apenas un mes, Universitario afrontará seis partidos clave que podrían sacarlo de pelea en el Apertura o quedar fuera de la Copa Libertadores. Mira el reto que asume la 'U'.
Universitario entra en una etapa límite de la temporada 2026, con un calendario que no admite tropiezos si pretende mantenerse en la pelea por el Torneo Apertura y, al mismo tiempo, competir en la Copa Libertadores. El equipo crema, que apunta al ansiado tetracampeonato, sabe que cualquier error en las próximas semanas podría dejarlo fuera de carrera a nivel local mucho antes de lo esperado.
El arranque de abril será tan intenso como determinante. El primer gran desafío será nada menos que el clásico ante Alianza Lima, un duelo que suele marcar el pulso anímico del plantel. Más allá del orgullo, los dirigidos por Javier Rabanal están obligados a sumar de a tres para no seguir cediendo terreno en la tabla. La presión es máxima: la ‘U’ no tiene margen y necesita resultados inmediatos.
Pero el reto no se limita a la competencia local. En paralelo, Universitario hará su debut en la fase de grupos de la Copa Libertadores, donde enfrentará a rivales de cuidado como Deportes Tolima, Coquimbo Unido y Nacional. Será una prueba de carácter para el plantel, que deberá sostener su rendimiento en dos frentes sin perder competitividad.
La seguidilla de partidos exigirá rotación en el once de Javier Rabanal e inteligencia en su táctica para afrontar con cautela ambos campeonatos. En cuestión de días, la ‘U’ pasará de jugar el clásico a viajar al extranjero y luego volver a competir en la Liga 1, en un agitado ritmo.
Universitario no solo se juega puntos, sino también su estabilidad en la temporada. Si logra superar este tramo con resultados positivos, podrá reengancharse en el Apertura y tomar impulso en una clasificación a la Libertadores. De lo contrario, el panorama podría complicarse antes de mitad de año.