La medida de Trump busca limitar créditos fiscales y fortalecer el control de transferencias internacionales ante riesgos de seguridad y financiamiento ilegal.
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas medidas que afectan directamente a los inmigrantes indocumentados, tras la orden del presidente Donald Trump de restringir la inmigración desde ciertos países. Estas acciones incluyen la reducción de beneficios fiscales y un mayor control sobre las remesas enviadas desde el país, con el objetivo de priorizar los recursos para los ciudadanos estadounidenses. Según informa EFE, estas decisiones se toman en un contexto de creciente preocupación por la seguridad nacional.
EE. UU. recorta beneficios fiscales a inmigrantes y controla más las remesas.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, informó que el Ejecutivo federal aplicará recortes a los beneficios fiscales para los extranjeros que no se encuentren legalmente en el país. En un mensaje publicado en X, Bessent explicó: "Bajo la orden de @POTUS (el presidente de Estados Unidos) @realDonaldTrump, estamos trabajando para recortar los beneficios federales de los extranjeros ilegales y preservarlos para los ciudadanos estadounidenses".
Según EFE, la medida afectará a créditos fiscales reembolsables, como el crédito por ingreso del trabajo, el crédito adicional por hijos, el crédito de "Oportunidad Americana" y el crédito por aportaciones a cuentas de ahorro. Según Trump, un inmigrante con tarjeta de residencia que gana 30.000 dólares al año podría recibir "aproximadamente" 50.000 dólares en beneficios para su familia.
El mandatario, además, aseguró que buscará detener de manera permanente la inmigración "de todos los países del tercer mundo", en respuesta al tiroteo del pasado miércoles en Washington D.C., donde un ciudadano afgano atacó a la Guardia Nacional, causando la muerte de una agente y dejando a otro en estado crítico.
Paralelamente, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) emitió una alerta para reforzar la vigilancia sobre las transferencias de dinero hacia el extranjero, incluidas las remesas, que en 2024 superaron los 72.000 millones de dólares enviados desde Estados Unidos.
La alerta enfatiza que, aunque la mayoría de estas transferencias son legítimas y representan un apoyo económico esencial para familias fuera del país, "actores malignos han usado transferencias transfronterizas de pocos dólares para facilitar o cometer financiamiento terrorista", según EFE.
Además, se insta a las empresas de envío de dinero a mantener una vigilancia estricta para detectar y reportar "actividad sospechosa", especialmente en remesas de inmigrantes indocumentados, debido a los riesgos relacionados con el lavado de dinero y el narcotráfico.