Las heladas invernales generan complicaciones en la conducción en EE. UU., pero un accesorio económico promete quitar el hielo del parabrisas sin riesgos.
¡Mucha atención! El invierno regresa con fuerza y con él, millones de conductores en Estados Unidos enfrentarán nuevos desafíos. Las temperaturas gélidas no solo provocan el congelamiento de las vías, sino que también generan la formación de hielo en los parabrisas, lo que disminuye considerablemente la visibilidad y eleva el riesgo de accidentes en las carreteras americanas.
Para enfrentar este problema cotidiano, cada vez más personas recurren a raspadores de hielo eléctricos, un dispositivo práctico que puede conseguirse por menos de 10 dólares y que evita pasar largos minutos raspando el vidrio a mano en pleno frío.
El hielo ya no es un problema en invierno.
Estos aparatos funcionan mediante calor localizado o sistemas mecánicos giratorios que debilitan el hielo y facilitan su remoción. Al operar con baterías, permiten limpiar el parabrisas sin mojarse las manos ni aplicar fuerza excesiva, lo que también ayuda a proteger el vidrio de rayaduras o grietas.
Eso sí, algunos modelos pueden perder eficacia frente a capas muy gruesas de hielo o descargar su batería más rápido en temperaturas extremas.
Según pruebas realizadas por The New York Times, los modelos manuales siguen siendo una opción confiable y duradera, incluso frente a los eléctricos. Entre los más destacados figuran:
Además de los raspadores, especialistas citados por HuffPost recomiendan usar cubiertas para el parabrisas, un accesorio que impide que la nieve y el hielo se adhieran al cristal durante la noche.
Estas fundas también protegen del sol, la lluvia y el polvo durante todo el año y suelen costar alrededor de 23 dólares en tiendas como Amazon, aunque pueden encontrarse con descuento en temporada invernal.