El gobierno de EE.UU. activó una nueva exigencia migratoria que obliga a ciudadanos de ciertos países a pagar fianzas de hasta USD 15.000 para solicitar la visa.
El Departamento de Estado de Estados Unidos puso en marcha una nueva política que endurece el acceso al país para ciudadanos de determinadas naciones, obligándolos a pagar una fianza de hasta 15.000 dólares como requisito adicional para solicitar visas de turismo o negocios.
La medida comenzó a regir el 1 de enero y fue publicada oficialmente en el portal gubernamental travel.state.gov, aunque pasó casi desapercibida en su anuncio inicial.
EE.UU. exige fianzas de hasta USD 15.000 a ciudadanos de países bajo mayor control.
Las autoridades incorporaron recientemente a siete países a este esquema especial de control migratorio. Los ciudadanos que posean pasaportes emitidos por estas naciones enfrentarán mayores obstáculos al solicitar una visa estadounidense:
Estos países se suman a otros ya incluidos en 2025 como Mauritania, Tanzania, Gambia, Malaui y Zambia.
Las personas elegibles para visas B1 o B2 deberán dejar un depósito económico que puede oscilar entre USD 5.000, 10.000 o 15.000, monto que será definido exclusivamente durante la entrevista consular.
Advertencia importante: El pago de la fianza no garantiza la aprobación de la visa y no es reembolsable si se realiza sin autorización expresa de un funcionario consular.
Como condición adicional, quienes paguen esta fianza deberán ingresar y salir de Estados Unidos solo a través de los siguientes aeropuertos:
No cumplir con este requisito podría provocar la negación de entrada o problemas graves en el registro oficial de salida del país.
Esta decisión se suma a otras acciones impulsadas durante la administración de Donald Trump, que incluyen entrevistas presenciales obligatorias, revisión de redes sociales, historial de viajes y análisis detallado de las condiciones de vida del solicitante y su entorno familiar.