El buque, vinculado a redes de crudo venezolano, fue interceptado en alta mar luego de evadir abordajes y cambiar bandera para eludir sanciones estadounidenses.
Fuerzas estadounidenses lograron interceptar este miércoles en el Atlántico Norte al petrolero ‘Marinera’, anteriormente conocido como ‘Bella 1’, tras una prolongada persecución de casi tres semanas. La operación, liderada por la Guardia Costera de EE.UU., forma parte de los esfuerzos para hacer cumplir sanciones contra embarcaciones que evaden controles y transportan crudo relacionado con Venezuela.
El buque intentó evadir a las autoridades desde diciembre cuando rechazó un abordaje y se adentró en el océano. Para dificultar su captura, la tripulación modificó el nombre del navío y pintó una bandera rusa en el casco, además de cambiar su matrícula en un intento de disfrazar su verdadera identidad.
El buque cambió nombre y bandera, pero fue capturado por fuerzas estadounidenses.
Según autoridades estadounidenses, la maniobra no detuvo la persecución, que continuó hasta que finalmente fue abordado sin resistencia en alta mar.
Mientras se llevaba a cabo la persecución, medios informaron que Rusia envió un submarino para escoltar el petrolero fugitivo, aunque no se encontraba cerca en el momento del abordaje final. Moscú también ha exigido un trato “humano y digno” para la tripulación tras la interceptación.
Este arresto se suma a otros recientes contra buques vinculados al transporte de crudo venezolano que buscaban evadir sanciones estadounidenses mediante cambios de bandera y nombres. Washington sostiene que estas acciones forman parte de una campaña para frenar el comercio ilícito de petróleo y hacer cumplir las restricciones económicas vigentes.