El metro de Nueva York tiene un reglamento estricto que muchos pasajeros ignoran y que contempla sanciones económicas y penales.
Moverse en el metro es parte del día a día en Nueva York. Millones de personas atraviesan estaciones y andenes pagando con OMNY o el celular, sin saber que cada viaje está regido por un código de conducta estricto que puede traer consecuencias serias si se incumple.
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El sistema es administrado por la Metropolitan Transportation Authority (MTA), que aplica un reglamento llamado Rules of Conduct. Estas normas definen qué está permitido y qué no dentro de trenes, estaciones y zonas de pago. Algunas infracciones se castigan con advertencias, pero otras pueden derivar en multas elevadas, citaciones judiciales e incluso arrestos breves.
Aunque muchos pasajeros creen que solo se sanciona no pagar el pasaje, la lista de infracciones es mucho más amplia y se controla a diario.
Muchas infracciones en el metro de NYC son poco conocidas, pero se sancionan a diario.
Ingresar sin pagar o usar mal el sistema es una de las faltas más detectadas:
Los usuarios inscritos en programas de tarifa reducida pueden recibir descuentos o anulación de sanciones en casos específicos.
Cualquier deterioro de la infraestructura puede generar penalidades:
El reglamento también controla el comportamiento y el uso del espacio público:
Incluso fingir pertenecer a programas oficiales de la MTA puede generar sanciones.
Acciones cotidianas pueden convertirse en infracciones si afectan a otros pasajeros:
Estas situaciones suelen terminar en multas inmediatas y, en casos reiterados, en citaciones judiciales.
La MTA advierte que el desconocimiento de las reglas no exime de responsabilidad. En un sistema tan vigilado como el metro de Nueva York, incumplir el reglamento puede convertir un viaje común en un problema legal.
Para millones de usuarios especialmente inmigrantes y trabajadores conocer estas normas puede marcar la diferencia entre llegar a destino… o enfrentar una sanción inesperada.