Un joven de 21 años dijo estar "vivo de milagro" tras perder un ojo durante una protesta contra ICE, convocada en rechazo a la muerte de una madre estadounidense.
Kaden Rummler, un joven californiano de 21 años, perdió un ojo durante una de las protestas contra ICE, convocada tras la muerte de Renee Good a manos de un agente federal el pasado 7 de enero en Minneapolis.
De manera inesperada, la protesta se volvió caótica y Rummler recibió un disparo en el rostro que casi le cuesta la vida. En una reciente entrevista con CBS News, asegura que los médicos le dijeron que "está vivo de milagro".
Videos compartidos en redes sociales muestran a los agentes federales acercándose a la multitud con armas de dispersión para controlarla. Uno de ellos agarra a uno de los manifestantes, Rummler, quien, con megáfono en mano, da un paso al frente y recibe un disparo de lo que parece ser una munición "menos letal".
Un joven de 21 años dijo estar "vivo de milagro" tras perder un ojo durante una protesta contra ICE.
Después de jalar el gatillo, el agente toma al joven del cuello mientras se desangra y lo lleva a uno de los edificios cerca del edificio federal de Santa Ana. "Sentí cómo el calor se apoderaba poco a poco de mi cara", confesó Rummler, quien quedó afectado de manera permanente.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describió el suceso en el que el joven perdió un ojo como una "campaña de violencia altamente coordinada", en la que los agentes también resultaron afectados. Mientras tanto, el informe médico señala que el californiano fue atendido por conmoción cerebral, daños en la estructura ósea que rodea el ojo y por fragmentos de distintos componentes alojados en el globo ocular y la cavidad ocular.
Luego de ser dado de alta, Rummler asegura que aún mantiene una pieza de metal a pocos centímetros de la carótida, y que los médicos le reiteraron que "está vivo de milagro".