La disminución de la inmigración ocurre en un momento clave, cuando Estados Unidos enfrenta una población cada vez más envejecida y falta de trabajadores.
La política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump ya muestra efectos visibles en la dinámica poblacional de Estados Unidos. Según estimaciones oficiales, el crecimiento del país se desaceleró de manera significativa en 2025, un cambio que los expertos atribuyen directamente a la fuerte caída de la inmigración. La información fue difundida por la Associated Press, con base en datos recientes de la Oficina del Censo.
Estados Unidos alcanzó casi 342 millones de habitantes en 2025, pero su ritmo de crecimiento cayó al 0,5 %, casi la mitad de lo registrado en 2024, cuando el país rozó el 1 %, la tasa más alta en 20 años. Según la Associated Press, ese repunte previo se debió principalmente a la llegada de inmigrantes.
La inmigración neta aumentó en casi 1,3 millones de personas, muy por debajo de los 2,8 millones registrados en 2024. Las proyecciones oficiales anticipan que, si la tendencia continúa, para mediados de 2026 el incremento de inmigrantes podría reducirse a apenas 321.000 personas. Las estimaciones no distinguen entre inmigración legal e irregular.
Según declaraciones citadas por la Associated Press, la Oficina del Censo advierte que este enfriamiento migratorio tiene un impacto directo en el crecimiento nacional, especialmente en un contexto en el que el aumento natural de la población también se ha reducido.
La caída de la inmigración ya se refleja con fuerza en estados históricamente receptores de migrantes. California registró una pérdida neta de 9.500 habitantes en 2025, un giro radical frente al año anterior, cuando había ganado más de 230.000 residentes. La diferencia, explica la Associated Press, se debe a la inmigración, que pasó de 361.000 personas en 2024 a solo 109.000 en 2025.
Florida también mostró un freno significativo: el número de inmigrantes cayó de más de 411.000 a 178.000, mientras que la migración interna se redujo drásticamente. Nueva York, por su parte, sumó apenas un poco más de 1.000 personas, debido al desplome de la migración internacional.
Aunque estados como Carolina del Sur, Idaho y Carolina del Norte lideraron el crecimiento porcentual, y Texas y Florida añadieron más población en cifras absolutas, el panorama general apunta a una desaceleración sostenida. "Muchos de estos estados mostrarán un crecimiento aún menor cuando lleguemos al próximo año", advirtió el demógrafo William Frey, en declaraciones recogidas por la Associated Press.