Si tu casero no te brinda calefacción o agua caliente en Nueva York, conoce cómo reclamar tus derechos básicos y denunciar legalmente.
El invierno en Nueva York puede ser extremo, y pasar frío dentro de tu propio hogar no es solo incómodo, sino peligroso para la salud. Para los inquilinos, contar con calefacción y agua caliente no es un lujo, sino un derecho protegido por la ley.
Si tu casero en Nueva York no cumple con sus obligaciones de brindar calefacción o agua caliente, la ciudad pone a tu disposición mecanismos legales para exigir su cumplimiento y sancionar a los propietarios que ignoran sus responsabilidades. AQUÍ te contamos cómo presentar una denuncia de alquiler y aprender a proteger tus derechos de inquilino.
Durante los meses de frío en Nueva York, los inquilinos tienen derecho a que sus apartamentos mantengan una calefacción adecuada. La ley establece temperaturas mínimas que los caseros deben garantizar para proteger la salud y el bienestar de los residentes. Conocer estas normas te permite saber cuándo es obligatorio y cómo reclamar tus derechos de inquilino.
Conoce tus derechos como inquilino en Nueva York.
Si el propietario no cumple, esto constituye una infracción del código de vivienda. Los inquilinos pueden denunciar la falta de calefacción al Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (HPD) para que se inspeccione el inmueble y se obligue al casero a corregir el problema.
A diferencia de la calefacción, el suministro de agua caliente es obligatorio todo el año. La temperatura mínima debe ser de 120 °F (49 °C), suficiente para duchas, limpieza y mantener condiciones de higiene adecuadas.
Si tu casero no provee agua caliente, primero debes notificarlo directamente al administrador o propietario. De persistir el problema, puedes presentar una denuncia a través del 311, en línea o mediante la aplicación 311MOBILE. El HPD enviará inspectores y puede imponer sanciones económicas y ordenar reparaciones de emergencia a cargo del propietario.
El incumplimiento de estas normas puede generar:
Cumplir con la ley garantiza un hogar seguro y cálido, especialmente durante los meses más fríos.