El DHS podría suspender la residencia de refugiados sin autorización legal en EE. UU., generando incertidumbre y preocupación en numerosas familias. ¿Por qué?
Las autoridades de Estados Unidos empezaron a realizar cambios importantes en sus políticas de inmigración, tal como señaló Agence France-Presse. Estas modificaciones tendrían un gran impacto sobre muchos refugiados que entraron al país de forma legal. Quienes aún no hayan iniciado los trámites para conseguir la residencia permanente podrían estar sujetos a detenciones indefinidas.
Refugiados legales en EE. UU. sin residencia corren riesgo de detención.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó nuevas directrices que afectan a los refugiados en Estados Unidos. Según la nueva política, los refugiados que lleven más de un año en el país sin iniciar el proceso para obtener la residencia permanente (Green Card) podrían ser arrestados y retenidos.
Este ajuste normativo afecta a personas cuya condición de refugiado, concedida tras exhaustivos controles de seguridad, estaba, hasta ahora, protegida frente a detenciones prolongadas mientras se revisaba su estatus legal. Organizaciones que defienden a los refugiados calificaron este cambio como un giro "radical" en las prácticas migratorias tradicionales, advirtiendo que no existe un límite de tiempo establecido para estas detenciones, según AFP.
La administración del presidente Donald Trump ha limitado severamente el ingreso de refugiados, estableciendo un tope de 7 500 admisiones para el año fiscal 2026, frente a más de 100 000 durante la presidencia anterior, destaca AFP. La única excepción clara ha sido la de los afrikáner sudafricanos, a quienes Trump asegura que están "perseguidos".
Estas nuevas reglas surgieron en medio de un caso legal en Minnesota, donde un juez había ordenado al gobierno no detener a refugiados sin residencia mientras se revisa su situación. El magistrado subrayó que, aunque las autoridades pueden reevaluar la condición migratoria, no pueden "arrestar ni detener a los refugiados", dado que ya habían pasado por amplias verificaciones de antecedentes, reporta AFP.
El caso involucra a aproximadamente 5 600 refugiados en Minnesota, incluidos muchos residentes de la zona metropolitana de Minneapolis, que han sido objeto de operaciones migratorias intensificadas bajo una iniciativa federal de arrestos y detenciones.