Greg Bovino, exjefe de la Patrulla Fronteriza, expresó que uno de sus mayores arrepentimientos fue no poder detener a más inmigrantes indocumentados.
El ahora retirado jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Gregory Bovino, deja su cargo en medio de críticas y debates por sus declaraciones sobre inmigrantes indocumentados, que encendieron la discusión política en torno a la aplicación de la ley migratoria. En una entrevista reciente difundida por The New York Times, Bovino reconoció que uno de sus pocos arrepentimientos tras décadas de servicio consiste en no haber detenido a más personas sin estatus migratorio legal.
Greg Bovino, jefe saliente de la Patrulla Fronteriza, lamenta no haber arrestado a más inmigrantes.
Durante la conversación con el medio estadounidense, Bovino afirmó claramente que "ojalá hubiera capturado a aún más inmigrantes ilegales", subrayando que su mayor deseo tras años en el Departamento de Seguridad Nacional era haber intensificado las detenciones.
El funcionario, que tendrá 57 años y se jubilará a finales de mes tras más de 30 años en la agencia, se mostró sin remordimientos por su estilo agresivo de liderazgo en operaciones encubiertas y arrestos. Según el reporte, destacó que siempre buscó "soluciones creativas" para aumentar la captura de inmigrantes indocumentados.
La salida de Gregory Bovino se produce tras ser apartado de su puesto como comandante general de la Patrulla Fronteriza y después de liderar acciones de deportación en ciudades como Chicago, Minneapolis y Los Ángeles, las cuales generaron críticas por parte de políticos demócratas y medios de comunicación.